El ministro de Defensa de Brasil, Celso Amorim, reiteró hoy la intención de la ONU de reducir el número de efectivos de su misión en Haití, pero dijo que al mismo tiempo se debe trabajar para fortalecer aún más las instituciones de ese país.

"El gran desafío es cómo construir aparatos de Estado en Haití", una nación que "ni siquiera tiene un Ejército", dijo Amorim durante una comparecencia a la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado.

La posible reducción de efectivos de la Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (Minustah) será analizada por el Consejo de Seguridad del organismo internacional a mediados de octubre, pero ya existe cierto consenso en torno a su aprobación.

A inicios de este mes, durante una reunión celebrada en Uruguay, los nueve países de América Latina que integran la misión acordaron apoyar una reducción de la fuerza de paz de los alrededor de 10.000 efectivos actuales a unos 8.000, como había antes del devastador terremoto de enero de 2010.

Amorim, quien hasta enero pasado ocupó durante ocho años el cargo de ministro de Relaciones Exteriores, aseguró que "es importante que Haití sea dueño de su propia soberanía", pero apuntó que existen políticos haitianos que "cuando son candidatos quieren que la Minustah se vaya, y cuando son Gobierno quieren que se quede".

También insistió en que es necesario que haya un mayor apoyo financiero de la comunidad internacional, a fin de que se sienten bases reales para promover el desarrollo político, económico y social de esa nación, considerada una de las más pobres del mundo.

Sobre la aportación de Brasil, que está al frente de las tropas de la Minustah que integran soldados de una veintena de países, Amorim explicó que están en marcha decenas de proyectos de cooperación en agricultura, energía, recolección de basura y otras áreas.

Sin embargo, citó una frase que le atribuyó a una ministra haitiana, que no identificó, y afirmó que la comunidad internacional debe entender que Haití "no es una colección de proyectos", sino un país que requiere de asistencia real y concreta.