El mariscal de campo de los Philadelphia Eagles, Michael Vick, no se encuentra fracturado como inicialmente lo había dado a conocer el equipo.

Vick sufrió solamente una contusión en la mano derecha y no una fractura como se informó inicialmente. La lesión la sufrió el quarterback durante el partido que los Eagles perdieron 16-29 contra los New York Giants.

Andy Reid, entrenador en jefe de los Eagles, se encargó de dar el informe oficial sobre la salud del mariscal de campo, y dijo que el quarterback podría jugar ante los San Francisco 49ers este fin de semana.

"La participación de Vick contra los 49ers depende de cómo vaya desapareciendo la inflamación que tiene en la mano", dijo, pero reconoció que en estos momentos la mano de mariscal está muy sensible, y que presenta dolor incluso sólo con el tacto.

Agregó que hubo una equivocación en el primer diagnóstico, "porque se lesionó vaso sanguíneo, y eso nos hizo pensar que se trataba de una fractura, de acuerdo con las pruebas que anteriormente se le hicieron".

El nuevo diagnóstico fue dado a conocer después de que Vick fue sometido a un escáner en la mano.

La lesión ocurrió durante el tercer cuarto cuando el tackle defensivo Chris Canty lo golpeó después de que el mariscal hizo un envío de 23 yardas a Jeremy Maclin.