Una nueva huelga de transportistas de 24 horas dejó a los viajeros en la capital griega varados y batallando para llegar a sus trabajos, escuelas u hogares mientras los sindicatos una vez más protestaron el miércoles contra las medidas de austeridad adoptadas por el gobierno griego para poder acceder a más desembolsos de un paquete de préstamos de rescate que le permite seguir operando.

La huelga del miércoles dejó a Atenas sin autobuses, sin trenes subterráneos, sin taxis ni tranvías. Los empleados de aduanas y de recaudación de impuestos también estaban en huelga, mientras que unos 350 personas pensionadas se manifestaron afuera de las oficinas del Ministerio de Finanzas en contra de los recortes a las pensiones y al aumento de impuestos.

Los griegos se encuentran furiosos con los anuncios de más medidas de austeridad, entre ellas recortes a las pensiones y nuevos impuestos a la propiedad, que se dan a poco más de un año de haber sufrido recortes a los gastos gubernamentales y aumentos de impuestos.

Los directores de los equipos de inspectores de deuda internacional de huelga deberán regresar a Atenas en esta semana para completar una revisión a las reformas gubernamentales.