Unos 15.000 funcionarios no médicos del Ministerio de Salud Pública de Uruguay iniciaron el miércoles una huelga general que se extenderá hasta el 10 de octubre en reclamo de que se aumente en 2.300 el número de empleados.

En tanto, se cumplía desde la medianoche un paro de 24 horas en el servicio urbano y suburbano de transporte de pasajeros al que se sumaron los conductores de taxis. El transporte reclama un convenio laboral de 40 meses con incrementos salariales.

Por su lado, la Confederación de Funcionarios y Obreros del Estado (COFE) también realizaba un paro de 24 horas que afectaba las actividades en los ministerios. Hasta los juegos de azar, que dependen del Estado, fueron suspendidos. La COFE reclama mejoras laborales.

El gobierno no ha podido frenar la oleada de conflictos laborales pese a las gestiones del Ministerio de Trabajo con los sectores involucrados.

"Por el momento no hay nada más que buena voluntad", dijo a la prensa la dirigente de la Federación de Funcionarios de Salud Pública (FFSP), Beatriz Fagián.

El Sindicato Médico advirtió que la prolongada medida de fuerza de los funcionarios del Ministerio de Salud podría derivar en la omisión de asistencia por la acumulación de pacientes.

El ministro interino de Salud Pública, Leonel Briozzo, dijo que "la preocupación de los funcionarios es compartida, pero hicimos todo lo posible por revertir esta situación. Lamentablemente no fue suficiente para la Federación".

En los distintos centros asistenciales del ministerio sólo se cumplían guardias y atención de emergencias.

El secretario general del Sindicato Médico Martín Odriozola dijo que el "riesgo de inasistencia se extiende a todos los hospitales".