El gobierno desmintió el miércoles que el presidente José Mujica haya recibido la semana pasada una amenaza que lo obligó a cancelar su presencia en un acto público tal como había informado un matutino.

El ministro del Interior Eduardo Bonomi dijo en declaraciones a la prensa que "amenaza no existió. No existió versión oficial. No sucedió eso".

Agregó que la versión del diario La República "es poco creíble".

Según la versión del diario la amenaza habría sido detectada por los servicios de inteligencia de la presidencia.

Sin embargo, el Estado Mayor de la Defensa (Esmade), el ejército y la policía aseguraron desconocer la presunta amenaza.

La República había informado que la amenaza fue recibida al menos un día antes de la ceremonia de traslado de los restos del prócer general José Artigas el 23 de septiembre, pero que no se pudo "detectar si se trató de una amenaza de alguna organización o fue a título personal". Agregó que de inmediato se acordó que Mujica no participara del acto, que fue encabezado por el secretario de la presidencia Alberto Breccia.

Según el matutino el informe había provenido de "inteligencia de la presidencia que recibió el alerta".

Pero un portavoz del Esmade que pidió no ser identificado por protocolo de esa institución dijo a la AP no tener "la menor idea" sobre la versión del matutino; en tanto, un vocero del ejército también dijo desconocer la amenaza y aclaró que no sabe a qué se refiere el diario cuando habla de inteligencia de la presidencia. El militar solicitó anonimato por razones de políticas internas. La República había sostenido que incluso se instalaron francotiradores en edificios vecinos al lugar donde se celebró el acto, y atribuido esa información a fuentes militares. Pero el ejército aseguró que esa no es su tarea sino de la policía.

Por su parte, el inspector mayor Juan Carlos Duré, de la oficina de relaciones públicas de la policía, alegó desconocer la existencia de esa amenaza.

Tanto en el Movimiento de Participación Popular (MPP), el grupo que apoya a Mujica y es el mayoritario de la coalición del Frente Amplio oficialista, como en el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros, al que pertenece el mandatario, alegaron desconocer la supuesta advertencia.

Richard Varela, portavoz de los tupamaros, dijo a la AP que había hecho consultas internas y se desconocía la supuesta amenaza. No hubo reacciones de la dirigencia política.

En marzo un semanario informó que Mujica había recibido un vídeo de presuntos militares con sus cabezas tapadas en el que advertían que iban a tomar represalias por el envío a la cárcel de militares retirados acusados de violaciones a los derechos humanos durante la dictadura de 1973 a 1985.

Mujica fue el único que admitió haber visto el vídeo, sobre cuya existencia y autenticidad hubo muchas dudas.