El expresidente de Colombia Álvaro Uribe dijo hoy en España que el bombardeo del campamento de las FARC en la selva ecuatoriana en marzo de 2008 "permitió que se abriera todo el proceso que concluyó meses después con la liberación de Ingrid Betancourt".

Uribe rememoró hoy ambos sucesos durante su intervención en una conferencia con la que se inauguró el XII Encuentro Iberoamericano de Ciudades Digitales, que se celebra hasta el viernes en la ciudad vasca de Bilbao (norte).

En su intervención, Uribe se refirió a la transformación registrada en Colombia entre 2002 y 2010, periodo en el que gobernó el país.

El expresidente se refirió al bombardeo del campamento de las FARC y reconoció: "No fue la mejor opción, pero actuamos en estado de necesidad".

Explicó que se actuó así porque "desde ese campamento tenían controlado el secuestro de Ingrid Betancourt (la excandidata a la Presidencia de Colombia en 2002, secuestrada ese año y liberada el 2 de julio de 2008)" y asesinaban "a muchos colombianos".

"Entonces, no me quedó más opción que enfrentar ese grupo allí", dijo Uribe, quien recordó que en el ataque "fue abatido el cabecilla guerrillero Luis Edgar Devia, conocido con el alias de 'Raúl Reyes'".

"Eso permitió que se abriera todo el proceso que concluyó cuatro meses después con la liberación de Betancourt porque 'Raúl Reyes', como jefe terrorista, mantenía el control de su secuestro", insistió.

"Abatido él, la inteligencia del Ejercito de Colombia puede suplantar al grupo terrorista en las comunicaciones con las FARC y eso nos lleva a la liberación de Ingrid Betancourt", relató.

Uribe recordó también que esta acción del Ejercito colombiano provocó "una gran dificultad diplomática en el continente", en referencia a la ruptura de relaciones con Ecuador por este incidente.

Dos días después del ataque al campamento, llevado a cabo el 1 de marzo de 2008, Ecuador rompió unilateralmente relaciones diplomáticas con Colombia y no se volvieron a restablecer hasta el 26 de noviembre de 2010.

El expresidente colombiano reveló que, en esa situación, "una figura muy importante de la política colombiana" le dijo que "para evitarse estas dificultades diplomáticas", él debía "desvincularse de lo ocurrido" y "echar al comandante de la Fuerza Aérea".

"Yo le contesté: si echamos al comandante de la Fuerza Aérea seguramente nos evitamos conflictos diplomáticos, pero perdemos la gran oportunidad de que nuestras Fuerzas Armadas tengan confianza para poder quitarle a Colombia la terrible pesadilla del narcoterrorismo", añadió hoy.

"Entonces -prosiguió-, yo asumí la responsabilidad y le dije al país que el único responsable de este conflicto soy yo, y el éxito es de la Fuerza Aérea".

Uribe también señaló que cedió el protagonismo por el éxito del rescate de Ingrid Betancourt al entonces ministro de Defensa de su Gobierno y hoy presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, a quien le dijo entonces: "Este es un éxito suyo, recíbalo usted; es muy importante para su futuro".