El secretario general adjunto de Naciones Unidas y director de la oficina del PNUD para América Latina y el Caribe, Gerardo Muñoz, estimó hoy que sería un "gran triunfo" levantar los grandes campamentos improvisados que permanecen en Puerto Príncipe desde el terremoto del año pasado.

Al concluir una visita de dos días a Haití, Muñoz confió hoy a EFE que levantar los campamentos "es un tema importante para el Gobierno (haitiano)", que prevé ofrecer condiciones satisfactorias de vida a unas 30.000 personas desplazadas de 16 barrios de la capital.

El funcionario hizo la declaración después de un encuentro con el presidente haitiano, Michel Martelly, y una reunión de trabajo con los asesores del mandatario.

Esta reunión fue la ocasión de "un buen análisis de las grandes prioridades y de cómo el PNUD puede ayudar al Gobierno", explicó Muñoz.

El proyecto gubernamental llamado "16-6" contempla rehabilitar 16 barrios de la capital y evacuar 6 campamentos que establecieron los vecinos de estos sectores después de perder sus techos en el terremoto.

Este proyecto se beneficiará de la financiación de 30 millones de dólares de la Comisión Interina para la Reconstrucción de Haití (Cirh) y debe ejecutarse en 30 meses.

Sobre los problemas para establecer la propiedad de las tierras, lo que afecta generalmente los proyectos de reconstrucción de viviendas en la capital, Muñoz estimó que "deben ser resueltos por el Gobierno haitiano y se espera que podrán ser resueltos en el camino".

El PNUD está implicado actualmente en el proceso de remover los 10 millones de metros cúbicos de escombros dejados por el terremoto para facilitar las obras de reconstrucción.

"El objetivo es que el 60 % de escombros pueden ser removidos este año", y agregó que "hay que trabajar con mayor velocidad".

Según el PNUD, en 2010 fueron removidos dos millones de metros cúbicos de escombros.

Muñoz aprovechó su visita para acudir a tres puntos donde se desarrollan las operaciones y también para observar cómo se está reutilizado el material.

La ONU y otros organismos estiman que se necesita movilizar nuevos fondos que llegarán hasta los 240 millones de dólares para retirar 6 millones de metros cúbicos de escombros que permanecen en las comunidades.