La canciller alemana Angela Merkel insinuó que el segundo plan de rescate de Grecia quizá deba ser renegociado, entre crecientes conjeturas surgidas el miércoles de que los líderes europeos desean obligar a los bancos privados tenedores de los bonos griegos a sufrir una pérdida mucho mayor.

Merkel no descartó alterar las condiciones del plan de rescate de 109.000 millones de euros (148.000 millones de dólares) e indicó que la decisión debe estar basada en cómo consideran los inspectores de las finanzas griegas, la llamada troika, las recientes gestiones de austeridad prometidas por Atenas.

"Debemos aguardar ahora a ver lo que descubre la troika y lo que nos diga: ¿Tenemos que renegociar no tenemos que hacerlo?", dijo en una entrevista el martes por la noche con la televisión griega ERT.

Merkel agregó que no puede anticipar "el resultado de la troika", integrada por los delegados del Fondo Monetario Internacional, la Unión Europea y el Banco Central Europeo.

Grecia fue salvada el año pasado de la bancarrota por un crédito inicial de contingencia de 110.000 millones de euros, y un segundo plan de rescate incluye una participación voluntaria del sector privado poseedor de bonos soberanos griegos, que acordó reducir en un 20% el valor total de esa cartera.

Empero, muchos economistas y analistas creen que Grecia debe ser reducida su deuda soberana total en un 50% para poder recuperarse.

El Financial Times dijo que por lo menos 7 de los 17 miembros de la eurozona quieren que los bancos sufran una pérdida mayor en sus carteras de bonos soberanos griegos para apoyar el plan.

El diario, según funcionarios europeos que no identificó, dijo que Alemania y Holanda encabezan el pedido de que el sector privado sufra una pérdida mayor, aunque Francia y el Banco Central Europeo se oponen tajantemente.

Grecia "no se recuperará sin una seria reducción de su deuda", dijo Ottmar Issing, ex economista jefe del Banco Central Europeo y que otrora fue asesor de Merkel.

Atenas necesita una reducción de su deuda "por lo menos del 50%, probablemente más", dijo Issing según la revista alemana Stern.

Empero, la asociación alemana de bancos insistió que no hay necesidad de renegociar las condiciones de un segundo plan de rescate.

Los inspectores internacionales de la deuda soberana griega regresarán el jueves a Atenas tras suspender a principios de mes la revisión de las finanzas helenas por insuficiencia de medidas que permitan reducir el déficit.

El vocero de la Comisión Europea, Amadeu Altafaj Tardio, dijo el miércoles que la decisión de regresar a Atenas "se produce tras los recientes anuncios de las autoridades griegas sobre las medidas de consolidación fiscal que son un importantes".

Unas vez que los inspectores finalicen sus conclusiones, los ministros de Hacienda de la eurozona convocarán una reunión especial en octubre para estudiar la situación.