Un líder islamista paquistaní que había salido en libertad después de 14 años de prisión, volvió a ser arrestado por dar discursos que instigaban a la violencia sectaria contra los musulmanes chiítas que son minoría en el país, informó el miércoles un oficial de policía.

Malik Ishaq fundador del grupo Lashkar-e-Jhangvi fue arrestados en su vivienda el martes, indicó Mohammad Ibrahim.

Ibrahim dijo que las autoridades no acusaron a Ishaq pero lo detuvieron bajo una ley de protección al orden público. Esto significa que puede continuar detenido durante tres meses.

Ishaq dio varios discursos que parecían instigar a la violencia contra los musulmanes chiítas desde que salió en libertad bajo fianza en julio.

El miliciano fue acusado de decenas de asesinatos, incluyendo de la minoría chiíta, pero fue liberado porque la Corte Suprema decidió que no había suficiente evidencia para seguirlo reteniendo. Su caso nunca se fue a juicio.

Ibrahim afirmó que la orden de detención tiene la intención de impedir que Khan siga dando discursos "dañinos para la paz y harmonía" de la población.

Ishaq fue acusado de docenas de asesinatos, entre ellos muchos miembros de la minoría chiíta pero salió en libertad por decisión de la Corte Suprema que falló que no había suficiente evidencia para mantenerlo preso. Su caso nunca fue a juicio.

Laskar-e-Jhangvi es un grupo extremista sunita que tiene lazos con la red terrorista al-Qaida. Es uno de los grupos más conocidos de Pakistán, con miles de simpatizantes en la provincia de Punjab, la más poblada del país.

Actualmente el grupo está proscrito pero ha logrado mantenerse activo. Afirma que los musulmanes chiítas no son creyentes y que se les puede asesinar. Cientos de musulmanes chiítas han muerto en ataques armados y en explosiones en Pakistán.