Ocho policías murieron el miércoles en una emboscada a un puesto de control en el sur de Afganistán, mientras las Naciones Unidas informaron que el promedio mensual de enfrentamientos armados, ataques con bombas y otros actos de violencia en el país registró un aumento del 39% en el 2011 en comparación con el año anterior.

Estados Unidos y otras naciones han empezado a retirar algunos soldados de Afganistán después de casi una década de guerra diciendo que han hecho progresos contra la insurgencia del Talibán al liquidar sus bastiones en el sur. Pero el Talibán ha respondido con varios ataques espectaculares en la capital y asesinatos de funcionarios que ponen en duda la solidez del control del gobierno aliado y sus aliados occidentales. Asimismo plantean el interrogante de si las fuerzas afganas podrán garantizar la seguridad del país.

En su informe trimestral sobre Afganistán difundido el miércoles, la ONU dijo que hasta fines de agosto, el promedio mensual de incidentes de violencia era de 2.108, un 39% más que en el mismo período de un año antes.

Agrega que aunque la cifra de ataques suicidas no varió, estos se tornaron más complejos con la participación de varios atacantes. En promedio, dijo, ha habido mensualmente tres ataques concertados con múltiples suicidas y pistoleros, un aumento del 50% con respecto al año anterior.

La emboscada al puesto policial ocurrió cerca de Lashkar Gah, la capital de la provincia de Helmand. La ciudad es una de siete áreas de Afganistán en que las fuerzas de seguridad afganas han empezado a asumir el control.

El general Nabi Jan Mullahkhail, subcomandante regional en el sur, dijo que otros tres policías resultaron heridos en el ataque en la madrugada.

Mullahkhail agregó que un policía estaba desaparecido, y las autoridades investigan si pudo haber estado involucrado en el ataque.