El presidente de Honduras, Porfirio Lobo, presentó el miércoles un programa piloto para que los hondureños que residen en Estados Unidos aporten al sistema de seguridad de su país a cambio de servicios médicos para sus familiares y una jubilación futura.

"Tenemos una obligación moral muy fuerte con los migrantes", expresó Lobo al presentar el programa "Catracho seguro" en esa ciudad vecina de Miami.

"Para el seguro es un reto enorme", admitió el presidente hondureño ante un concurrido auditorio de funcionarios, líderes comunitarios y periodistas. "Si el programa va a tener eco, no tengo la menor duda", indicó.

El programa es ofrecido desde el miércoles a todos los hondureños que viven fuera de su país, aunque en una primera etapa se implementará principalmente en Estados Unidos.

Las autoridades estiman que unas 90.000 personas podrían beneficiarse en el primer año con el programa, entre los hondureños que realicen los aportes y sus familiares residentes en Honduras.

La iniciativa debe contar al menos con 7.000 aportantes en el primer año para poder subsistir, lo que representaría un ingreso de 4,5 millones de dólares anuales en las arcas del gobierno, dijo a la AP Mario Zelaya, director del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS).

Para participar en el programa, los hondureños que viven en el exterior tienen que realizar aportes de 52 dólares mensuales.

A cambio, reciben atención médica para su mujer y sus hijos en Honduras. También, al cotizar 180 meses adquieren el derecho a una jubilación equivalente a unos 200 dólares cuando regresen a su país, explicó Zelaya.

La mayor parte de los cerca de 1,2 millones de hondureños que viven fuera de su país está en En Estados Unidos. Aquí residen cerca de un millón de hondureños, 107.000 de ellos en el estado de la Florida.

De acuerdo con el gobierno de Honduras, unos 330.000 hondureños envían remesas a sus familias, lo que representa el 25% del Producto Bruto Interno (PBI) de la nación centroamericana.

En entrevista con la AP, Zelaya explicó que un 3% de los aportes irán al sistema de jubilación, y el resto será utilizado para mejorar el sistema médico.

"Lo quiero manejar con un fideicomiso para que sea utilizado exclusivamente en el fortalecimiento del sistema médico", dijo el funcionario, quien acompañó a Lobo en la rueda de prensa.

Francisco Portillo, dirigente de la Organización Hondureña Francisco Morazán — un grupo que ayuda a los inmigrantes de Honduras — manifestó su satisfacción con el programa del gobierno, pero expresó también sus temores de que no sea eficaz.

"¿Cómo van a ir a chequearse los que no tienen documentos?", se preguntó refiriéndose a los hondureños que viven en Estados Unidos sin haber conseguido su residencia legal.

Dijo además que "primero habría que reorganizar el sistema en Honduras para que tenga éxito y haya buena atención, y suficientes medicinas".

El presidente centroamericano admitió que serán necesarias algunas reformas en el sistema de seguridad social de su país.

"El seguro tiene que hacer los cambios necesarios para que el sistema de seguridad social funcione adecuadamente y sea muy eficiente", admitió Lobo.

Dijo, que entre otras cosas, el sistema de atención médica debía modernizarse.

Las autoridades del IHSS habían previsto que los hijos tenían que ser menores de 11 años para beneficiarse con el programa "Catracho seguro", pero Porfirio les pidió en la rueda de prensa que subieran la edad de los hijos benefactores a 15 años.

Para inscribirse, los interesados deben hacerlo en la página de Internet del IHSS y luego realizar el pago en un banco estipulado por las autoridades.

El programa fue presentado también en las ciudades de Nueva Orleans, Houston, Los Angeles, Washington, Chicago, Nueva York y Atlanta.

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Gisela Salomón está en Twitter como @giselasalomon