La tasa de inflación interanual en Alemania se situó en septiembre en el 2,6 por ciento, su nivel más alto de los últimos tres años, informó hoy la Oficina Federal de Estadística en base a datos provisionales.

El aumento de los precios se debe ante todo, según la misma oficina, al encarecimiento de los derivados del petróleo.

Los precios de la ropa y el calzado también subieron en parte por razones estacionales.

Por tercera vez consecutiva, la inflación alemana está por encima del 2,0 por ciento, fijado por el Banco Central Europeo (BCE) como límite tolerable.