El Banco de Portugal teme un empeoramiento de la economía lusa en los próximos meses y su gobernador, Carlos Costa, pidió hoy que las familias, las empresas y el Estado ahorren más.

En una comparecencia en el Parlamento luso, Costa no dio detalles sobre las previsiones de su organismo, pero admitió que no se espera "un escenario mejor" en materia macroeconómica.

Costa aludió a la "degradación externa" de las finanzas portuguesas y a al descenso de las exportaciones como indicios de que las previsiones iniciales del Banco pueden empeoran.

También varios miembros del Gobierno portugués han reconocido en los últimos días que la recesión puede agravarse en el tercer trimestre de este año y superar en 2012 la previsión oficial de una retracción del 2 por ciento del PIB.

Ante los problemas sociales y las dificultades económicas que atraviesa Portugal, que en mayo obtuvo un rescate financiero internacional de 78.000 millones de euros, el gobernador del Banco Central subrayó hoy la necesidad de que las familias "gestionen mejor su presupuesto".

Las medidas de recorte de la inversión y del gasto público y el aumento de los impuestos sobre los salario y los beneficios empresariales aplicados en los últimos meses por el Gobierno de Portugal han acentuado la contracción de su economía, según los expertos.

Costa apeló hoy tanto a los particulares como a las empresas y las entidades públicas a estimular el ahorro y la autofinanciación.

El gobernador también exhortó a los bancos a cumplir las exigencias de niveles de solvencia de capitales sin perjudicar la financiación y el crecimiento de la economía.

Además de la consolidación presupuestaria, la salida de la crisis exige "acceso a la liquidez", señaló el responsable del Banco de Portugal, que advirtió del peligro de que la economía lusa entre en "una espiral negativa".