Los comerciantes de armas de fuego en los estados donde se permite el consumo médico de la marihuana tienen prohibido por ley venderle pertrechos a los consumidores registrados de esa droga, aunque los críticos dicen que esa política le niega derechos constitucionales a personas que respetan las leyes estatales.

La ley federal considera ilegal en algunos casos la posesión de armas para quien sea "un consumidor ilícito" o "un adicto" a la marihuana u otras sustancias de uso controlado. La Oficina de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego, en una carta del 21 de septiembre en respuesta a numerosas preguntas de comerciantes de armas, aclara que los pacientes que consumen marihuana por prescripción médica están comprendidos en esa definición.

"No hay excepciones en la ley federal para la marihuana supuestamente consumida con fines médicos, incluso si ese uso está aprobado por leyes estatales", señaló en la carta Arthur Herbert, director asistente para programas y servicio legales de esa oficina federal, conocida como ATF por sus siglas en inglés.

Los establecimientos con licencia federal para vender armas no pueden vendérselas a personas que en un formato responden "sí" a la pregunta de si consume alguna sustancia bajo control de las autoridades. La carta de la semana pasada también señaló que los comerciantes no pueden vender armas ni municiones si tienen "una causa razonable para creer" que el potencial comprador utiliza una sustancia controlada.

Varios grupos defensores del uso de la marihuana y de la posesión de armas advirtieron que la medida equivale a revocarles el derecho de tener armas a las miles de personas que están registradas en los 16 estados que permiten el uso terapéutico de la marihuana.

El gobierno está poniendo otra carga a los comerciantes de armas para vigilar a sus clientes, dijo Gary Marbut, de la Asociación Deportiva de Tiro de Montana.