Un tribunal egipcio condenó el miércoles al ex ministro de Información de Hosni Mubarak por corrupción y lo sentenció a siete años de prisión.

Junto con la condena de Anas al-Fiqqi, el ex director de la televisión estatal Osama el-Sheikh fue sentenciado a cinco años en el mismo caso.

El llevar ante la justicia a los funcionarios del antiguo régimen ha sido una fuerza impulsora de las persistentes protestas sociales y a la vez de frustración entre los grupos que originalmente salieron a las calles de Egipto para demandar el derrocamiento de Mubarak.

El ahora ex mandatario, quien dejó el poder en febrero a una junta militar, también está siendo procesado bajo cargos de haber ordenado el uso de la fuerza letal contra los manifestantes durante el levantamiento de 18 días que terminó con su derrocamiento.

Sus dos hijos, el empresario Alaa y su aparente sucesor Gamal, son procesados por corrupción.

Un puñado de altos funcionarios del régimen anterior ya han sido condenados, entre ellos los ex ministros del Interior y de Turismo, como también el magnate acerero y figura del ex partido gobernante Ahmed Ezz, principalmente por cargos de corrupción.

Otras figuras del antiguo régimen todavía están en juicio.

El-Fiqqi ya fue absuelto de otros cargos, como los de desviar fondos públicos para financiar las campañas electorales del partido de Mubarak.

Tras el veredicto del miércoles, los familiares y simpatizantes de los acusados gritaron, se enfrentaron entre sí e insultaron a los jueces. "No válido, no válido", coreó la multitud.