Con una colección primavera-verano 2012 que pareció haber sido sacada de la misma vibra retro-futurista a la que apeló la firma Balenciaga, el diseñador de modas brasileño Pedro Lourenco elevó su condición a una que debe ser observada.

Lourenco tuvo su impresionante debut a los 19 años, hace cerca de dos años. El creador lo llevó a otro nivel el miércoles con una colección de vestidos en colores sólidos, faldas a la cadera y pantalones capri que no pudieron haber sido mejores aún si hubieran intentado.

Las faldas tipo A, de las que pendían flequillos largos de piel, estaban salpicadas de toques de brillo a la altura de la cintura por medio de aplicaciones rectangulares de gran tamaño confeccionadas con lúrex en tono plateado y que fueron presentadas a juego con finas blusas sin mangas.

Los chalecos, con cuellos escultóricos, hicieron conjunto con pantalones en tonos claros que tenían la dosis perfecta de buena caída.

Aunque la colección del brasileño se sintió fresca, el punto que tocó, entre una imagen retro convencional y atractiva y un futurismo elegante, no fue territorio desconocido, pues el diseñador Nicolas Ghesquiere lo ha hecho durante varias temporadas al frente de Balenciaga.

Aunque en la moda hay peores cosas que ser comparado con una de las firmas más seductoras de la moda parisina.