La ministra para el Servicio Penitenciario de Venezuela, Iris Varela, considera que no es necesario construir más cárceles, y señaló que por contra el Gobierno estudia eliminar algunos centros de reclusión para solucionar la crisis penitenciaria en el país.

En una entrevista publicada hoy por el diario Ultimas Noticias, Varela indicó, además, que el Gobierno va a "prohibir" el "contacto directo" entre los reos y los funcionarios encargados de la seguridad interna y externa, sustituyéndolos por custodios "itinerantes", para paliar la "mafia grande" que existe en los penales del país.

"No es necesario construir más cárceles, bajo ninguna circunstancia. Con las que se proyectaron es suficiente y con el acondicionamiento de algunas", señaló la ministra al referirse a los 34 centros del país que tienen una población reclusa oficial de 44.520 presos y una capacidad para poco más de 14.500.

"Más bien pensamos eliminar algunas que han sido emblemáticas y han sido un problema dentro de los urbanismos", indicó.

Por otro lado, la ministra apuntó que van a prohibir los teléfonos móviles dentro de las cárceles tras detectar que muchas extorsiones se realizan a través de ellos y van a instalar teléfonos públicos para que los presos se comuniquen con sus familiares.

Asimismo, rechazó las protestas de los presos, como huelgas de sangre o de hambre, porque infunden "miedo en la gente" y no son "buenos" métodos.

El sábado pasado, el Gobierno venezolano lanzó el denominado Plan Penitenciario para responder a la crisis carcelaria del país y atajar problemas como la violencia, el hacinamiento y el retraso procesal, que esperan resolver con el envío a las prisiones de juntas evaluadoras.

A finales de julio pasado, Varela aseguró que un 40 % de los internos del país, 20.000 de los cerca de 50.000 acusados de delitos menores, debían salir de las cárceles y que su despacho iniciaría un plan de "descongestión" por una cuestión de "justicia".

El presidente Hugo Chávez creó el Ministerio para el Servicio Penitenciario el pasado 26 de julio justo después de la crisis más larga y masiva del sistema carcelario en Venezuela en la cárcel de El Rodeo II, cercana a Caracas, y que durante casi un mes fue tomada por un millar de presos que resistieron un cerco militar.

En 2010, 476 internos murieron y 958 resultaron heridos en las cárceles venezolanas, según cifras de organizaciones no gubernamentales.