Mientras manifestantes sirios y fuerzas de seguridad se enfrentan en una guerra de desgaste en tierra, una batalla distinta emerge en internet.

Activistas a favor y en contra del gobierno en Siria están recurriendo cada vez más a internet, atacando y alterando sitios web en un intento de ganar una victoria de relaciones públicas.

Sombríos grupos activistas en línea han atacado al menos 12 sitios de internet del gobierno sirio en días recientes, reemplazando su contenido con mapas interactivos y comunicados en los que detallan atrocidades cometidas por las fuerzas de seguridad contra manifestantes.

Los grupos dicen que sus acciones son en respuesta a las tácticas del régimen.

Desde inicios de la insurrección, un grupo de piratas cibernéticos afines al gobierno, conocido como Fuerzas Armadas Electrónicas Sirias, ha utilizado internet para atacar a activistas de la oposición y a quienes perciben como sus partidarios, inundando Facebook y otros sitios de redes sociales con mensajes a favor del régimen, como "Amo a Bashar", y otras declaraciones, algunas amenazadoras.

El lunes, piratas cibernéticos alteraron brevemente el portal de la Universidad de Harvard, reemplazando la página principal con una imagen de Assad junto a un mensaje en el que acusaban a Estados Unidos de apoyar la rebelión contra el presidente sirio, y amenazando con tomar represalias.

Los intrusos colocaron el siguiente mensaje: "Las fuerzas armadas electrónicas sirias estuvieron aquí"

John Longrake, vocero de Harvard, dijo el lunes que el ataque parece ser el trabajo de "un grupo o individuo sofisticado".

Entre otros sitios o páginas de Facebook reportados como víctimas de ataque por parte de ese grupo están los de Oprah Winfrey, la revista Newsweek y Brad Pitt. La pareja de Pitt, Angelina Jolie, es embajadora de buena voluntad de la ONU, quien visitó en junio a miles de refugiados sirios en Turquía.

"Las Fuerzas Armadas Electrónicas sirias han estado tratando de erradicar de Siria a activistas prominentes, y evidencia reciente sugiere que han comenzado una guerra cibernética contra entidades de países que se oponen al régimen", dijo Anthony Skinner, director asociado de Maplecroft, una compañía de análisis de riesgo con sede en Gran Bretaña.

El cibergrupo afirma en su página de Facebook que no tiene afiliación con el régimen de Assad y que fue fundado por sirios ordinarios que quieren defender a su país contra "invenciones y distorsiones de los eventos en Siria".