Los cuatro países de la Unión Europea (UE) que se sientan en el Consejo de Seguridad de la ONU presentarán esta semana un nuevo proyecto de resolución de condena al régimen de Siria por la represión sobre los civiles, pero no incluirá la aplicación inmediata de sanciones.

Francia y Reino Unido, miembros permanentes del Consejo, así como Alemania y Portugal, miembros temporales, ultiman los detalles de un nuevo proyecto de resolución que quieren presentar ante el órgano antes de que concluya la presidencia libanesa, que expira el próximo viernes, informó hoy a Efe una fuente diplomática europea.

El texto, con el que se trata de lograr que el máximo órgano internacional de seguridad apruebe por fin una resolución sobre el país árabe tras meses de infructuosas negociaciones, constituirá "una fuerte condena por parte de la comunidad internacional ante la represión que sigue adelante en Siria", indicó esa fuente.

"Estamos hartos de la situación en Siria. Sus autoridades se burlan constantemente de la comunidad internacional y, con esta resolución, esperamos enviar un mensaje unido y fuerte a Damasco", añadió la misma fuente diplomática.

El proyecto de resolución incluirá "amenazas de futuras sanciones" al régimen del presidente Bachar al Asad, pero no contempla la aplicación inmediata de sanciones, como sí perseguía la propuesta lanzada el pasado agosto por los países de la UE y respaldada por Estados Unidos, pero que quedó bloqueada en el Consejo ante el rechazo de Rusia y China.

La idea es presentar unos plazos al Gobierno sirio para que acabe con la represión y, de no ser así, el Consejo de Seguridad se comprometería a estudiar la adopción de sanciones concretas en una nueva resolución.

El objetivo, según la fuente diplomática europea, es "integrar las preocupaciones de las delegaciones más reticentes hasta ahora a adoptar una resolución contra Damasco" y poder así propiciar que el Consejo de Seguridad envíe "un mensaje sólido" a Al Asad.

Por el momento, los países de la UE cuentan con que su nueva propuesta obtendrá con el respaldo de todo el Consejo, "incluso de Rusia y China".

En otras ocasiones, Rusia y China, respaldados por Brasil, India y Sudáfrica, se habían opuesto a las propuestas de la UE para presionar a Siria, e incluso Moscú llegó a presentar su propio proyecto de resolución también en agosto mostrando su preocupación sobre la violencia pero sin incluir sanciones.

La noticia del nuevo proyecto de resolución se produce un día después de que el ministro sirio de Exteriores, Walid al Mualem, acusara en la Asamblea General de la ONU a Estados Unidos y a la Unión Europea (UE) de querer sembrar "el caos" en Siria para "desmembrar" el país mediante las sanciones económicas aprobadas por ambos contra el régimen sirio.

Este mismo martes, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, se reunió con Mualem y le reiteró que en Siria "debe parar la violencia" y se debe iniciar "un proceso que contemple las aspiraciones legítimas de los sirios por un cambio político global".