Ocho empresas han presentado ofertas para operar cinco campos petroleros marginales en Ecuador, que el Gobierno espera que produzcan 10.000 barriles diarios, anunció hoy el ministro de Recursos Naturales no Renovables, Wilson Pástor.

Las empresas que ganen la licitación deberán invertir 180 millones de dólares en conjunto durante la vigencia del contrato, de tres años, dijo el ministro a la prensa tras la ceremonia de apertura de los sobres con las ofertas.

Las compañías recibirán una tarifa por cada barril extraído, que variará según el campo, explicó Pástor, quien dijo esperar que con el incremento de la producción el Estado se embolse 750 millones de dólares.

El ministerio prevé concluir la negociación y firmar los contratos a finales de octubre.

A la licitación se presentaron Petrobell, Consorcio Okeme y Gozhanty-Consorcio Montecz para el campo Armadillo, Petroriva y Consorcio Interpec para Ocano-Peña Blanca, Consorcio DGC Dygoil para Singue, Consorcio Río Verde para Chanangue y Consorcio Marañón para Eno-Ron.

Todos los yacimientos están en la Amazonía, pero el que se encuentra en un lugar más delicado es Armadillo, localizado cerca del Parque Natural Yasuní, uno de los sitios más biodiversos del planeta.

Organizaciones indígenas y ecologistas han alertado que sus operaciones pueden amenazar a las dos últimas tribus en aislamiento voluntario de Ecuador, de las que hay señales de su presencia en la zona, a su juicio.

"Frente a los indicios que nos han señalado las organizaciones indígenas se está realizando un plan cautelar específico de conducta ad hoc para poder trabajar en ese campo" en el caso de que haya contactos con esas tribus, dijo Pástor.

Armadillo operó entre 1995 hasta 1999, y se cerró porque no era rentable por el bajo precio del petróleo, pero ahora sí lo es, informó el ministro.

Como los otros yacimientos en licitación se trata de un campo "marginal", es decir, registra una producción diaria menor al 1 % del promedio nacional (menos de 5.000 barriles), y está alejado de la infraestructura petrolera principal.

Respecto al campo Charapa, que también estaba en licitación, Pástor aclaró que la oferta no pudo ser recibida por un atraso de cuatro minutos en su presentación, lo que de acuerdo a la ley la deja fuera del proceso.

La empresa estatal "Petrocuador deberá continuar operando en ese campo", dijo el ministro, quien también explicó que la empresa Weatherford inicialmente presentó ofertas para Ocano-Peña Blanca y Armadillo, pero posteriormente desistió.

En declaraciones a la prensa, Pástor también confirmó que el Gobierno busca un socio para la futura Refinería del Pacífico que se una a Petroecuador, que actualmente cuenta con el 51 % por ciento, y a Petróleos de Venezuela (PDVSA), que tiene el resto.

Esa medida forma parte de una "estrategia de financiamiento" para la obra, que costará 11.000 millones de dólares, dijo.

El ministro también se refirió a la negociación con las empresas petroleras que el año pasado decidieron no aceptar el nuevo modelo de contratos impuestos por el Gobierno y salir del país, a las que Ecuador tiene que compensar por sus activos.

El Gobierno cuenta con la asesoría de "dos compañías internacionales, con el aval de la Procuraduría General del Estado", para determinar esa compensación, explicó Pástor, quien dijo que espera que las negociaciones al respecto terminen a finales de año.

La empresa que exige más dinero es la brasileña Petrobras, que pide más de 300 millones de dólares, mientras que el Gobierno ofrece entre 180 y 200 millones de dólares, según Pástor.