El ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, descartó hoy que su país proyecte adoptar en lo inmediato nuevas medidas para contener la revalorización del real, que en los últimos diez días llegó a casi un 15 % en relación al dólar.

"El Gobierno brasileño ya ha adoptado diversas medidas" que por el momento considera "suficientes", pues sirvieron para "corregir exageraciones" que había en el mercado cambiario, dijo el ministro a periodistas.

La devaluación que ha experimentado la moneda brasileña en su relación con el dólar ha causado preocupaciones en países vecinos, y en especial en Argentina, por el impacto que tiene en el comercio al interior del Mercosur, bloque que ambos países integran junto con Uruguay y Paraguay.

Según Mantega, el Gobierno brasileño "continúa fortaleciendo la parte fiscal", pero "no está preparando ninguna medida" adicional a las ya adoptadas, que incluyeron un alza de los impuestos aplicados a las operaciones financieras realizadas en dólares.

En relación al desarrollo e impacto de la crisis en los países de la Unión Europea (UE), Mantega declaró que Brasil "no está ni más ni menos preocupado" que la semana pasada, y desacreditó las conjeturas que existen en el mercado sobre la inminencia de un cese de pagos en Grecia.

"No es que la crisis sea menos grave, pero no ha cambiado nada en relación a la semana pasada", indicó el ministro, aunque consideró que la UE "está demorando un poco" en "resolver los problemas de deudas de bancos y países".

En su opinión, el "camino" para comenzar a salir de la crisis es la aprobación de un fondo de rescate europeo, que no supondría una "solución definitiva", pero que si es "aprobado con rapidez" dejará la situación "bajo control".

Ese fondo, según Mantega, evitaría que la crisis se agudice, pero será insuficiente para impedir la recesión que muchos pronostican para las economías de Europa y Estados Unidos.