Los neoyorquinos tenían una especie de refugio para escapar de las melodías en el timbre de los teléfonos celulares, del pitido de los BlackBerries y de los torrentes de mensajes en las redes sociales, pero ya comenzó a desaparecer.

El metro de la ciudad de Nueva York activó el martes las primeras antenas para telefonía móvil, las cuales le permitirán a los suscriptores de AT&T y T-Mobile hacer o recibir llamadas y hasta navegar en internet en los andenes y corredores de seis estaciones en la zona de Chelsea en Manhattan. El servicio será ampliado a 271 estaciones en los próximos cinco años.

Las autoridades citadinas consideran que el servicio había demorado mucho, ya que los pasajeros de otras ciudades han estado utilizando los celulares en trenes subterráneos desde hace varios años. Pero en la ciudad que nunca duerme, las reacciones fueron diversas entre los pasajeros.

"Esto no me gusta", dijo Helen Wekony, de 84 años, "La voz de algunas personas es muy estridente".

Otros pasajeros difirieron. "Aceptémoslo", dijo George Pérez, de 44 años. "Así es Nueva York".