El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, animó hoy a la comunidad internacional a invertir en las naciones más pobres del planeta, países que contienen un gran potencial material y humano, y que merecen desarrollarse para contribuir al crecimiento económico mundial.

"Cuando invertimos en estos países, estimulamos su desarrollo y contribuimos al crecimiento económico mundial. Estos países son ricos en recursos", dijo Ban en una reunión de los Países Menos Desarrollados (LDC, por su sigla en inglés) celebrada en la ONU en el marco de los debates de la Asamblea General del organismo.

El secretario general pidió que se vea a esas economías "no como débiles sino como reservas de fuerzas sin explotar", y destacó que, además de "materias primas que merecen un precio justo en los mercados internacionales", esos países contienen "personas que merecen lograr su desarrollo y contribuir en la sociedad".

Ban llamó a que todas las partes cumplan con los compromisos recogidos en el plan de acción acordado el pasado mayo en Estambul, durante la IV Conferencia de la ONU sobre los LCD, un texto que busca impulsar durante los próximos diez años el desarrollo de los 48 países más pobres del mundo.

El objetivo es que en 2020 se haya reducido a la mitad el grupo de los LDC, formado por 33 naciones africanas, nueve asiáticas, cinco oceánicas y una americana (Haití) con el menor "índice de desarrollo humano" del mundo.

Las directrices del llamado Programa de Acción de Estambul incluyen mantener un crecimiento del PIB superior al 7 % anual gracias a "un incremento de la productividad en todos los sectores económicos" de los LDC.

"Si todas las partes cumplen con sus compromisos, podremos alcanzar nuestros objetivos", aseguró Ban en la reunión de este lunes, en la que participaron representantes de esas naciones y en la que también habló en nombre de la ONU el presidente de la Asamblea General, el catarí Abdulaziz Al Naser.

Al Naser también destacó la necesidad de que la comunidad internacional actúe unida y se asegure "mediante todas las herramientas posibles" de que "se escuchan las voces de los países menos desarrollados y se tengan en cuenta sus necesidades".

El diplomático catarí subrayó el impacto negativo que tiene sobre los LCD la actual crisis financiera así como el alza de los precios de los alimentos y el petróleo, factores que han aumentado la vulnerabilidad de esas naciones ya que han afectado a numerosos programas destinados a reducir la pobreza y promover el desarrollo sostenible.

Un país es considerado LDC si su renta per capita anual es inferior -durante tres años consecutivos- a los 905 dólares; tiene pobres resultados en el acceso a la educación, la nutrición y la salud, una tasa de analfabetismo alta y una economía muy vulnerable.