Los consumidores estadounidenses gastaron y ganaron menos en el 2010 por segundo año consecutivo, según un informe difundido el martes por el gobierno estadounidense.

La gente gastó el año pasado menos en alimentos, entretenimiento y en restaurantes, además de donar menos a obras de bien. Al mismo tiempo, pagó más por gasolina y cuidados médicos — tendencias que han continuado este año.

El gasto total de los consumidores cayó el año pasado un 2%, según el sondeo anual del Departamento del Trabajo de la conducta consumidora. Es la segunda contracción desde que el gobierno comenzó a recopilar este tipo de estadísticas en 1984. La primera fue en el 2009.

Los ingresos mermaron un 0,6% en el 2010, tras caer un 1,1% en el 2009.

Este año, el gasto consumidor y los ingresos han aumentado muy modestamente. El elevado desempleo, casi inexistentes aumentos salariales y el encarecimiento de la energía, principalmente la gasolina, han frenado ambos.

El débil gasto consumidor ha frenado la recuperación económica, que apenas creció en el primer semestre. En Estados Unidos, el gasto consumidor mueve el 79% de la economía.

Un informe separado difundido el martes indicó que el costo del seguro médico patrocinado por las empresas volvió a subir este año, un 9%, y superó los 15.000 dólares por primera vez, según la Fundación Familiar Kaiser y el Fondo de Investigaciones t Educación de la Salud. En el 2010 el aumento fue del 3%.

El promedio mensual de ingresos familiares antes del pago de impuestos bajó a 62.481 dólares en el 2010, según el informe, frente a 62.857 dólares en el 2009 y 63.563 en el 2008.

El gasto medio anual bajó a 48.109 dólares y el hogar promedio estadounidense gastó 49.067 dólares en el 2009 y 50,486 en el 2008.