Naciones Unidas, 27 sep.- La Asamblea General de la ONU finaliza hoy una semana de debates maratonianos en Nueva York, donde el clamor por una democratización del organismo mundial se ha generalizado.

Desde la semana pasada han desfilado por la tribuna de la ONU dirigentes de 193 países para debatir sobre la actualidad internacional, con Palestina y la crisis global como asuntos estrella.

El ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Nicolás Maduro, expondrá hoy la posición de su país por la ausencia del presidente, Hugo Chávez, convaleciente de un tratamiento contra el cáncer.

También es el turno de Ecuador, que delegó su representación en el embajador ante la ONU por estimar que este organismo es ineficaz, aunque el presidente, Rafael Correa, y su ministro de Exteriores, Ricardo Patiño, estuvieron la semana pasada en Nueva York realizando actividades paralelas y en busca de financiación en un foro de Naciones Unidas para el proyecto medioambiental Yasuní.

La demanda palestina de ingresar como Estado de pleno derecho en la ONU recibió en los debates un respaldo mayoritario de la comunidad internacional y ya pasó el lunes un primer examen del Consejo de Seguridad, donde Estados Unidos amenaza con vetarla.

Los mandatarios mundiales también se ha posicionado en la Asamblea General sobre la denominada "primavera árabe" y los conflictos en el norte de Africa y Oriente Medio, especialmente respecto a la situación en Libia y Siria.

En el ambiente flota el pesimismo por la crisis económica global, que golpea con más fuerza a los países desarrollados, pero los emergentes que están sorteado la tormenta temen que al final también ésta les alcance.

En términos políticos, fue mayoritaria la reclamación de democratizar la ONU para que sea más representativa del mundo actual y tenga más presencia en sus órganos de decisión de los países en vías de desarrollo y de América Latina, Asia y Africa como bloques regionales.

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, hizo historia en la ONU al ser la primera mujer que inaugura el debate general del organismo mundial, el pasado miércoles, hecho que simbolizó también la creciente influencia del país latinoamericano.