España colocó el martes 3.225 millones de euros (4.365 millones de dólares) en sendas subastas de deuda a corto plazo en las que tuvo que pagar un interés más alto ante el temor instalado en los mercados internacionales por la crisis de deuda europea.

El Tesoro vendió 1.604 millones de euros (2.170 millones de dólares) en letras a tres meses con un interés marginal del 1,74%, por encima del 1,388% de la anterior subasta del 23 de agosto.

Además, adjudicó 1.621 millones de euros (2.195 millones de dólares) en bonos a seis meses con una rentabilidad del 2,73% en comparación con el 2,21% de la precedente.

La demanda de compra duplicó la oferta en la deuda a tres meses y la cuadriplicó en las letras a seis meses.