Tony Romo soportó el lunes los dolores en las costillas para organizar varias ofensivas profundas que permitieron prepararle seis goles de campo a Dan Bailey, incluido uno de 40 yardas a 1:57 del final que le entregó a los Cowboys de Dallas el triunfo por 18-16 sobre los Redskins de Washington.

Anthony Spencer, de los Cowboys, evitó que Rex Grossman, de los Redskins, atrapase el balón cuando restaban 28 segundos de acción, y el linebacker Sean Lee lo recuperó en una jugada que desencadenó el festejo dentro del Cowboys Stadium.

El coach de Dallas, Jason Garrett, puso una rodilla en el piso y empujó fuertemente un puño hacia arriba para celebrar que su equipo tenía foja de 2-1, lo cual conjuraba una repetición del pésimo arranque de 1-7 del año pasado. Los Cowboys van incluso empatados en el primer lugar de la División Este en la Conferencia Nacional con Washington (2-1), que buscaba su primer comienzo de campaña con registro de 3-0 desde el 2005.

El resultado mostró que las costillas de Romo estuvieron bien, al igual que la pierna de Bailey.

"Tuvimos una gran victoria", dijo Romo, quien completó 22 de 36 pases con un total de 255 yardas. "Fue un partido difícil, difícil... tuvimos un millón de errores esta noche. Tenemos muchos jóvenes, pero por algo estuvieron en la cancha. Vamos a hacer bien las cosas".

Romo careció de brío y precisión en gran parte del encuentro, y tuvo problemas con cuatro entregas de su nuevo centro. Pero dio lo mejor de sí cuando los Cowboys tomaron el control del partido.

Romo conectó con Laurent Robinson un pase con una ganancia de 25 yardas que le permitió a Bailey su quinto gol de campo. Luego preparó el gol de campo decisivo en tercera y 21 con un complicado lanzamiento de 30 yardas a Dez Bryant, el cual ocurrió justo frente al cornerback DeAngelo Hall, quien la semana pasada dijo que esperaba "poner mi casco donde lastime".