La bancada oficialista y el principal partido de oposición lograron un acuerdo legislativo para votar un nuevo paquete de impuestos para evitar que casi la mitad del presupuesto se financie con préstamos.

El pacto fue alcanzado entre el Partido Liberación Nacional (PLN), en el gobierno, y el Partido Acción Ciudadana (PAC), principal de oposición.

El proyecto de reforma fiscal fue entregado el martes al presidente del Congreso, Juan Carlos Mendoza, por el ministro de la Presidencia, Carlos Ricardo Benavides.

Con la denominada Ley de Solidaridad Tributaria, que debería estar aprobada antes de fin de año, se pretende recaudar alrededor de 1.000 millones de dólares, equivalente al déficit fiscal de esta nación de 4,5 millones de habitantes.

El acuerdo entre el PLN y el PAC, fue saludado el 15 de septiembre por la presidenta Laura Chinchilla, pero se vislumbran aún fuertes escollos tanto en la Asamblea Legislativa como dentro del mismo gabinete.

La ministra de Comercio Exterior, Anabelle González, discrepó la semana pasada en Washington, frente a la propia Chinchilla, por algunos aspectos del plan fiscal, tal como un aumento del impuesto a las Zonas Francas a partir del 2015. González dijo el incremento tributario provocaría "una gran inestabilidad".

Algunos de los diputados del propio PLN han hecho públicas sus reservas con el plan fiscal, aunque aseguran que lo votarían favorablemente, entre ellos el diputado Francisco Chacón, uno de los líderes de la fracción de gobierno.

El PAC y el PLN suman 35 de los 38 votos necesarios, y esperan sumar otros tres del Partido de Accesibilidad Sin Exclusiones (PASE).

Hasta ahora los dirigentes de la empresa privada se han mostrado contrarios al nuevo paquete de impuestos. El ex ministro de Comercio y ahora embajador en China, Marco Vinicio Ruiz, ha dicho que se opone a gravar a las empresas extranjeras.

Por su parte, la diputada del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), Gloria Calderón, esposa del líder y ex presidente Rafael Angel Calderón, anunció que habrá "guerra" en el Congreso contra los nuevos impuestos.

En términos similares se pronunció la diputada del Movimiento Libertario, Patricia Pérez, quien aseguró que el plan fiscal "está como para ponerse a llorar".

"Los impuestos desmotivan la inversión, podrían paralizar el empleo y el crecimiento económico", aseguró.

Por su parte, el secretario general de la Asociación Nacional de Empleados Públicos (ANEP), uno de los sindicatos más importantes del país, Albino Vargas, dijo a la AP que están estudiando el plan, y adelantó que esperan que el mismo contemple fuertes penas a la evasión fiscal.