A lo largo de los últimos meses el famoso escritor de telenovelas, Leonardo Padrón, ha edificado una sólida base de unos 250,000 seguidores en Twitter con una docena de mensajes al día, muchos de ellos cuestionando al presidente Hugo Chávez.

El 29 de agosto, Padrón mandó uno de sus típicos mensajes: "Chávez sabe la inmensa mortandad que hay en este país, entonces por qué tanta indiferencia con el tema de la inseguridad?".

Tres días después, no obstante, los mensajes ahora lo tenían a él como blanco: "En nada he contribuido a combatir el racismo, la discriminación, la alienación cultural", decía el mensaje. "Mis novelas alimentan esos males de nuestra sociedad".

Padrón fue una de varias víctimas de un grupo pirata ciberespacial autodenominado "N33", que infiltró al menos nueve cuentas de Twitter de reconocidos críticos de Chávez. N33 escribió, desde las cuentas infiltradas, insultos, amenazas, y consignas como "larga vida a Chávez".

Un mensaje de la red social llamó a un periodista homosexual.

A Alberto Federico Ravell, ex director del canal de noticias Globovisión, y uno de los opositores de Chávez con más seguidores en Twitter, lo amenazo diciendo: "te la canto Clarita, voy poco a poco por ti Maldito Narco".

El ataque inició el 31 de agosto y duró casi una semana. Incluyó a tres periodistas, una activista de derechos humanos, un humorista, un animador de televisión, un ex diplomático, un disidente del oficialismo y a Padrón.

Todos tienen en común el ser críticos del gobierno de Chávez.

Hubo mensajes como "ningún majunche (malo) puede conmigo así De Simple. Viva Chávez Carajooo!!!", desde una de las cuentas pirateadas, que generaron un gran revuelo entre la comunidad de 'twitteros' en Venezuela, desató una ola de temor entre opositores que comenzaron en masa a cambiar sus contraseñas para evitar ser infiltrados y llevó la contienda política venezolana al ciberespacio.

"Es una invasión, un ultraje", dijo Padrón a The Associated Press (AP). "Es como que bueno vayas a entrar a tu casa y no te abra la puerta con tu llave y sientes que hay alguien adentro haciéndose pasar por ti y comenzando a soltar improperios a todo el vecindario".

Los ataques de N33 no se limitaron a la popular red social sino que llegaron a las cuentas de correo electrónico Gmail. Algunas de estas cuentas de las víctimas fueron pirateadas y parte de sus documentos privados y fotos comenzaron a ser difundidos en Twitter.

N33 cesó sus ataques en Twitter pero luego apareció una cuenta bajo el nombre de "@Cain_Supremo", que utilizaba la misma imagen de N33. Los mensajes enviados desde esa cuenta siguieron mostrando contenidos privados, como fotos, obtenidas de otras cuentas de correo electrónico vulneradas.

Actualmente, esta cuenta se encuentra suspendida.

La policía judicial abrió un proceso a solicitud de algunos de los afectados, y el Ministerio Público designó dos funcionarios especiales para el caso y ordenó citar testigos y víctimas para "profundizar en la investigación", según dijo recientemente la fiscal general, Luisa Ortega Díaz.

Hasta ahora las autoridades no han informado sobre las hipótesis que manejan acerca de los responsables de los hechos, pero según dicen víctimas y medios locales, se trataría de un grupo de tendencia pro oficialista.

El modus operandi de N33 fue el siguiente: aprovechaba la noche para ingresar a las cuentas de sus víctimas, les bloqueaba el acceso y suplantaba sus identidades.

También modificaba la foto de la cuenta de Twitter infiltrada añadiendo una boina roja, similar a la que utiliza el presidente Chávez, en la imagen de cada persona y luego incluía la marca N33.

Desde las cuentas pirateadas también escribía mensajes a favor del mandatario venezolano, el ex presidente cubano Fidel Castro, y el fallecido líder rebelde Ernesto 'Ché' Guevara. O, simplemente, profería insultos y amenazas contra otros críticos del gobierno.

El escritor Padrón aún tiene fresca en su memoria esa noche del primero de septiembre: a eso de las 11:20 pm, cuando infructuosamente intentó ingresar a su cuenta, descubrió que había sido ciberpirateada por un mensaje de texto que le envió a su teléfono móvil un conocido suyo.

"Tenía media hora tratando de subir un 'tweet' y sentía que no tenía la posibilidad", dijo Padrón. "Efectivamente ahí fue, como digo yo, la pérdida de la inocencia en el sentido que uno no supone que va ser robada su vida 2.0, que va ser expropiada tu voz".

Debió esperar tres días para bloquear su cuenta pirateada e impedir que se siguiera suplantando su identidad. El ciberpirata no sólo infiltró su Twitter, sino también cinco de sus cuentas de correo electrónico.

Luego de casi dos semanas Padrón, al igual que otras víctimas, lograron recuperar sus cuentas originales y la lista de seguidores tras gestiones directas realizadas con Twitter.

Una situación similar padeció Rocío San Miguel, directora de la ONG Control Ciudadano, dedicada a temas de seguridad, y cuya cuenta de Twitter fue pirateada la noche del 6 de septiembre.

"Es una sensación de impotencia, de indignación, es una situación de vulnerabilidad porque no sabes el alcance de la injerencia que pudieran haber tenido estas personas", dijo San Miguel a la AP al asegurar que a raíz de estos hechos el temor invadió su vida y la de su familia.

Al parecer, N33 utilizó @Cain_Supremo para insultarla y difundir documentos y fotos personales, fuera de amenazarla.

"Quieren, sin lugar a dudas, amedrentar e intimidar en lo personal, pero también quieren exhibir un mecanismo ejemplarizante a la sociedad para hacer ver de lo que se es capaz para aquellos que somos críticos contra las políticas gubernamentales", dijo. "Esto es clásico en el terrorismo: producir daño a un sector, a una persona, con efectos reproducidos y amplificados a la sociedad".

Dice que el gobierno de Chávez podría tener interés en "minimizar el impacto de Twitter" porque en el caso de Venezuela tiene un "esquema de penetración masivo" donde se transmiten libremente mensajes y se "recrea la realidad".

La AP solicitó al Ministerio de Relaciones Interiores comentarios sobre el incidente pero no ofrecieron respuesta.

Venezuela cuenta con dos millones de usuarios, que representan 8% de la población de Twitter, según cifras de la empresa local de investigaciones Tendencias Digitales.

Sobre la identidad del misterioso N33 poco se conoce. En uno de los mensajes que envió desde una de las cuentas vulneradas solo reveló que "soy criollito y los tengo locos cabrón".

Rafael Nuñez, director de la empresa local de seguridad de información Clean Perception, dijo a la AP que aunque N33 asegura ser un grupo, en ocasiones suele hablar en primera persona.

"El lenguaje que usa (es) ofensivo, como jovial, es como de chamo (adolescente)... no pareciera bien serio", dice el especialista, y agregó que muchas otras expresiones que emplea son propias de los seguidores de Chávez.

N33 publicó el 2 de septiembre un comunicado, difundido en internet y el programa estatal La Hojilla, dónde se atribuía los ataques contra cuatro de las nueve cuentas pirateadas, y desvinculó a "cualquier ente gubernamental" de sus acciones.

Dijo que pirateó las cuentas por el "indebido uso del Twitter", y por atacar "la solemnidad de nuestras instituciones y más específicamente la del Jefe de Estado, cuya convalecencia no ha sido causa suficiente para que estos personajes de oposición, y los relacionados a ellos, disminuyan su carga de saña y mala intención".

El experto Nuñez descartó que los casos ocurridos en Venezuela constituyan una evidencia de la vulnerabilidad de Twitter o Gmail, y dice que los propios usuarios afectados no protegieron sus cuentas rigurosamente.

Al respecto Florencia Sabatini, vocera de Google, dijo a la AP que lo ocurrido con Gmail en Venezuela se trata de "algo puntual" ya que "no hemos tenido reportes de cuentas masivamente 'hackeadas'''.

"Es muy probable que sea un caso de 'phishing' (algún mail (correo) apócrifo que te llegó donde te 'robaron' contraseña y usuario)", dijo Sabatini.

Kristen Hawley, vocera de Twitter, dijo a la AP que la empresa no comenta sobre casos individuales, pero precisó que la mayoría de intentos de acceder a las cuentas de los usuarios se da por el envío de "mensajes fraudulentos".

Tras analizar algunos de los casos, el experto Nuñez indicó que N33 primero vulneró "los correos de Gmail". El cree que utilizando programas como "Keylogger" o "phishing" se obtuvieron las contraseñas para acceder a correos y cuentas de Twitter.

Desde 2001 está vigente en Venezuela una ley delitos informáticos, que sanciona el acceso indebido a cuentas y el espionaje informático con penas de cárcel de uno a seis años.

Hace cuatro años las autoridades detuvieron a un joven ciberpirata de 17 años, que vulneró las cuentas de varios entes estatales, quien obtuvo la libertad condicional y está a la espera de juicio.

Nuñez dijo que en Venezuela, donde el Twitter alcanzó notoriedad a partir del año pasado luego que Chávez abriera su cuenta, es la primera vez que ocurre una acción masiva de este tipo con connotaciones políticas.

Sobre otros casos de orientación política que han ocurrido en otras partes del mundo, el analista citó a Estados Unidos donde se reportaron ataques ciberpiratas contra cuentas de republicanos y demócratas.

Agregó que en Latinoamérica no se había dado anteriormente un ataque sistemático como el que ocurrió en Venezuela.

Uno de los grupo de piratas más conocidos mundialmente es Anonymous, que se identifica como un movimiento global de ciberactivistas.

Recientemente Anonymous difundió a través de YouTube un mensaje en el que aseguraba que iniciaría la operación "paperstorm" (tormenta de papel) en Venezuela en pro de la libertad que sostienen que fue vulnerada por el gobierno de Chávez.

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En internet:

http://www.tendenciasdigitales.com/

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El corresponsal de AP en Caracas, Christopher Toothaker, contribuyó con este reportaje.