El Brasil de Neymar recibe mañana a Argentina en la ciudad amazónica de Belén, en la decisión de un "Superclásico de las Américas" en el que los mayores rivales del continente saldrán entregados, volcados para facturar la victoria.

El partido de ida, jugado hace dos semanas en la ciudad argentina de Córdoba, terminó empate a cero, por lo que una nueva igualada por cualquier marcador llevaría el partido a la tanda de penaltis.

Con el triunfo en mente, el seleccionador brasileño, Mano Menezes, anunció que va a proponer un juego más ofensivo que en Córdoba, aunque no podrá contar con el mejor jugador de aquel partido, Leandro Damião, que está lesionado.

Aunque no ha definido todavía el once titular, el entrenador brasileño apostará todas sus fichas a Neymar, estrella tentada por el Real Madrid y el Barcelona, que estará escudado por un jugador consagrado de la talla de Ronaldinho Gaúcho.

En sustitución de Damião, lo más probable es que Menezes dé una oportunidad a Borges, delantero del Santos que lidera la tabla de goleadores de la Liga brasileña con 19 tantos, o en su defecto, el joven Oscar, del Internacional.

También se espera que el seleccionador ceda la dirección del juego de la Canarinha al media punta Diego Souza, uno de los principales responsables de haber alzado al Vasco da Gama al liderato de la Liga y que está en un gran estado de forma.

El seleccionador argentino, Alejandro Sabella, juega al misterio y hasta ahora no dejó entrever cuál será su planteamiento en Belén, que aparentemente podría ser muy similar al de la ida.

No sorprendería que a lo largo del partido tengan minutos jugadores que militan en la Liga brasileña, como el volante Pablo Guiñazú, capitán del Internacional de Porto Alegre, y el media punta Walter Montillo, estrella del Cruzeiro.

La gran baja para este encuentro es la del media punta Andrés D'Alessandro, del Internacional, que causó baja a última hora por unas molestias musculares en el muslo izquierdo.

En la delantera, el técnico argentino podría optar por alinear la pareja del Boca Juniors formada por Lucas Viatri y Pablo Mouche, aunque también cuenta en la recámara con Gabriel Hauche, de Rácing, y Emanuel Gigliotti, de San Lorenzo.

El "Superclásico de las Américas" es la nueva denominación de la extinta Copa Roca, torneo jugado entre las dos mayores selecciones de Sudamérica en 11 ediciones entre 1914 y 1976, y en el que solo se permite jugar con futbolistas de las ligas de ambos países.

Alineaciones probables:

Brasil: Jefferson; Danilo, Dedé, Réver, Kléber; Casemiro, Ralf, Diego Souza; Neymar, Borges y Ronaldinho. Seleccionador: Mano Menezes.

Argentina: Agustín Orión; Christian Cellay, Leandro Desábato, Sebastián Domínguez; Iván Pillud, Augusto Fernández, Héctor Canteros, Emiliano Papa, Walter Montillo; Pablo Mouche y Lucas Viatri. Seleccionador: Alejandro Sabella.

Árbitro: El uruguayo Jorge Larrionda, auxiliado por sus compatriotas Pablo Fandiño y Mauricio Espinosa.

Estadio: Mangueirão, de la ciudad de Belén, capital del estado brasileño de Pará.

Hora: 21.50 (00.50 GMT del jueves).