Brasil estudia abrir una excepción al aumento del impuesto a los vehículos importados para evitar que la disposición perjudique la industria automovilística de Uruguay, dijo el martes el gobierno.

La medida en estudio reduciría el requisito de 65% de componentes fabricados en el Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), para que los autos no sufran el impacto del aumento de 30% en el impuesto a los productos industrializados adoptado por Brasil para los carros importados, dijo la secretaria de Desarrollo de la Producción, Heloisa Meneses.

"La medida fue muy significativa para Uruguay, pero el comercio es poco significativo para Brasil", dijo la funcionaria a periodistas después de participar en un encuentro con el subsecretario uruguayo de Economía y Finanzas, Luis Porto.

El incremento en el impuesto brasileño afectó a las empresas Chery, Nordex y EFFA que operan en Uruguay y destinan gran parte de su producción al gigante sudamericano. Esta última anunció la suspensión de su producción en respuesta a la medida brasileña.

Pese a que el incremento del gravamen no se aplica a los países del Mercosur, la industria uruguaya se vio perjudicada porque no consigue alcanzar el requisito de 65% de componentes regionales para ser eximida del aumento.

Meneses destacó que Uruguay está haciendo un esfuerzo para aumentar el contenido regional de su industria automovilística, que ya se beneficia por un acuerdo con Brasil para vender 12.000 vehículos por año con exenciones tributarias.

"Vamos a estudiar con cariño el pedido del gobierno uruguayo. La medida (aumento de impuesto) no fue hecha para impactar la relación entre Brasil y Uruguay", aseguró la funcionaria.

El incremento en el impuesto sobre productos industrializados fue adoptado dos semanas atrás por Brasil tras constatar un crecimiento en la entrada de carros producidos en el exterior.

El ministro de Hacienda, Guido Mantega, explicó que la disposición apunta a ayudar a aumentar la competitividad de la industria local, aunque importadores de vehículos reclamaron que se trata de una medida proteccionista.