La debacle del descendido River Plate parece no tener fin, luego que el martes las autoridades allanaron su sede en una investigación de presunto fraude y lavado de dinero en la institución que más campeonatos ganó en el fútbol argentino.

Por orden de un juez, la policía allanó oficinas de River, de varios de sus actuales y antiguos dirigentes y de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), entre otros lugares, en busca de documentación relacionada con esa presunta administración fraudulenta.

El juez federal Claudio Bonadío emitió la orden ante una denuncia radicada por el abogado Alejandro Sánchez el 27 de junio, un día después que River descendió de primera división por primera vez en sus 110 años de gloriosa historia.

"La denuncia fue por varios temas: balances falsos, administración fraudulenta, falsedad documental, etcétera, en perjuicio del Club Atlético River Plate", dijo Sánchez a Radio 10.

Según el abogado, esa denuncia fue encabezada contra el ex presidente José María Aguilar, su sucesor Daniel Passarella "y todos los integrantes de la comisión directiva que tienen la responsabilidad de administrar el club en el último tiempo, y que generaron, entre otras cosas, el descenso de River".

La AFA, presidida por Julio Grondona, sería otro de los blancos de la denuncia.

"Cuando Aguilar fue presidente mantuvo un estrecho vínculo con Grondona", dijo Sánchez.

El abogado aseguró que durante la presidencia de Aguilar, River fue beneficiado por la AFA con préstamos, anticipos a cuenta de los pagos de la televisión, y que a cambio de esto Aguilar habría sido uno de los motores para la continuidad de Grondona al frente de la entidad madre del fútbol.

El secretario ejecutivo de la AFA, José Luis Meiszner, confirmó que la sede de esa entidad fue allanada.

"Se está cumpliendo con la orden de un magistrado que interviene en una causa que involucra a River y le proporcionamos todos los registros", destacó Meiszner en reunión de prensa.

Aguilar fue presidente durante ocho años hasta que en diciembre de 2009 perdió las elecciones con Passarella, figura emblemática como jugador de River y capitán del equipo argentino campeón del Mundial de Argentina 1978.

Apenas asumió la presidencia, Passarella anunció la contratación de la empresa KPMG para que haga una auditoría cuyos resultados se desconocen.

"Hay una auditoria ausente o inexistente que nadie sabe quién la tiene. Supuestamente la tiene KPMG, pero nadie la conoce", destacó Sánchez. "Todo el mundo y los socios quieren saber qué dice esa auditoria; vienen prometiéndola y es otra irregularidad más, y todo hace pensar que hay un motivo para no publicarla".

Las oficinas de KPMG también fueron allanadas, dijo Sánchez.

The Associated Press llamó al club River Plate, pero se dijo que la dirigencia no hablará por el momento.

Apenas River se fue al descenso, Passarella se refirió el tema diciendo que "podré ser incapaz, soberbio, autoritario, pero nunca un presidente chorro (ladrón)".

La justicia busca documentación sobre la administración del club y del traspaso de jugadores en los últimos años, entre otras cosas.

Uno de los puntos más oscuros durante la era de Aguilar sería la falta de 3.900.000 dólares que no habrían ingresado a River cuando vendió al volante Fernando Belluschi al Porto de Portugal en julio de 2009, según denuncias judiciales.

River, en el que entre otros jugaron Alfredo Di Stéfano, Hernán Crespo, Pablo Aimar, Javier Mascherano y Javier Saviola, entre otros, está inmerso en una delicada situación económica, aunque su balance financiero no se conoce con precisión.

Para mitigar esa situación, esta temporada vendió a jóvenes valores como Erik Lamela (Roma, Italia) y Diego Buonanotte (Málaga, España).

River ganó 33 campeonatos argentinos, 10 más que su archienemigo Boca Juniors.