La policía allanó hoy oficinas de la sede del River Plate y de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) por orden de un juez de Buenos Aires que investiga presunto fraude y lavado de dinero del club, que en junio cayó a la Segunda División.

También fueron registradas oficinas del expresidente del River Plate José María Aguilar, las de otros antiguos dirigentes del club y de la consultora Kpmg, indicaron fuentes judiciales.

Aguilar ejerció la presidencia al River durante ocho años hasta que en las elecciones internas de diciembre de 2009 el cargo pasó a manos de Daniel Passarella, quien prometió investigar a su antecesor por presuntas maniobras a las que se atribuye la pésima situación económica del club.

Passarella, exjugador y extécnico del River Plate, contrató a Kpmg para que haga una auditoría cuyos resultados se desconocen en detalle y desembocaron en una denuncia del abogado Alejandro Sánchez Kalbermatten por presunto fraude y "lavado" de dinero que investiga el juez federal Claudio Bonadío.

"Todo el mundo sabe que River se fue al descenso (en junio pasado) y que hubo vaciamiento, pero nadie lo llevó a Tribunales", dijo Sánchez a radios locales luego de remarcar que "la auditoría brilla por su ausencia".

El juez ordenó los registros en busca de documentación sobre la administración del club y del traspaso de jugadores en los últimos años, indicaron los portavoces judiciales.

"Nunca imaginé que jugaríamos en la Segunda División. Pero el único responsable es José María Aguilar", sostuvo Passarella a fines de junio pasado, cuando el River Plate descendió al perder ante el Belgrano de Córdoba.

El River Plate, el club con más campeonatos argentinos ganados en la historia del fútbol local, padece una severa crisis económica que le ha obligado a vender la ficha de jóvenes promesas, como los centrocampistas Erik Lamela y Diego Buonanotte, quienes pasaron al Roma italiano y el Málaga español, respectivamente.