Un hombre que en la cena de Año Nuevo quemó viva a su familia en el norte de Puerto Rico fue condenado el lunes a 198 años de cárcel.

Justino Sánchez Díaz, de unos 45 años, había sido declarado culpable el 8 de septiembre por la muerte en primer grado de seis personas y heridas graves a otras siete.

La jueza Marta Rosario, de la ciudad de Arecibo, dictó el lunes la sentencia contra Sánchez Díaz en un tribunal al que asistieron familiares del condenado y de las víctimas.

Entre las víctimas mortales de Sánchez Díaz se encuentran su madre, una ex cuñada, tres sobrinos y la novia de uno de ellos, quien era originaria de Seattle y visitaba la isla para conocer a la familia de su prometido.

El Departamento de Justicia de Puerto Rico recordó en un comunicado que, según las investigaciones, Sánchez Díaz convocó a sus parientes a la cena de Año Nuevo en la casa de sus padres en Florida, 50 kilómetros al oeste de San Juan, y cuando estaban reunidos les roció gasolina y les prendió fuego con una antorcha.

Durante el juicio, un psiquiatra testificó que Sánchez Díaz estaba emocionalmente inestable desde 2006.