El presidente de EE.UU., Barack Obama, afirmó hoy que la elección de un presidente republicano en 2012 aceleraría un estilo de Gobierno que, a su juicio, perjudicaría la capacidad del país "de reponder a los retos del siglo XXI".

"No solo es una crisis nacional sino también una internacional la que hemos estado manejando en los últimos tres años", dijo Obama ante un grupo de donantes durante un acto de recaudación de fondos cerca de Seattle (Washington), al inicio de una gira nacional.

A nivel interno, "aún tenemos mucho que hacer para sanar esta economía y lidiar con algunos de los problemas estructurales que existían aún antes del golpe de la crisis financiera", dijo el mandatario.

Obama reconoció que "mucha gente está desalentada" y que la contienda de 2012 será difícil, pero nuevamente acusó a la oposición de ofrecer una lucha ideológica en vez de soluciones a la crisis.

"Desde el momento en que asumí el poder, lo que hemos visto es una constante oposición ideológica a cualquier tipo de reformas sensibles que hagan que nuestra economía funcione mejor y den a la gente más oportunidad", se quejó Obama.

Citó como ejemplo el debate en el Congreso sobre la inclusión de fondos para la gestión de emergencias en un paquete presupuestario para financiar las operaciones del Gobierno más allá del año fiscal que termina el próximo 30 de septiembre.

En ese sentido, Obama nuevamente instó a los líderes del Congreso, en particular a los republicanos, a que "se dejen de juegos" y trabajen de forma consensuada.

Obama emprendió así una gira nacional de tres días para promover su plan de 447.000 millones de dólares para la creación de empleos y revitalizar a los principales bloques de su base electoral, frustrados por la lenta recuperación económica.

Sus primeras paradas hoy han sido Washington y California, dos estados que tradicionalmente se decantan por el Partido Demócrata.

Tras el acto cerca de Seattle, en el sector acaudalado de Medina, Obama se trasladará a un almuerzo en el Paramount Theatre, en la propia Seattle, al que han sido invitadas al menos 300 personas.

Mañana, en California, Obama participará en una asamblea popular organizada por la red social LinkedIn, en la localidad de Mountain View. Se prevé que el encuentro en LinkedIn, una red de profesionales con más de 120 millones de miembros en todo el mundo, tenga un contenido decididamente económico.

El martes, Obama concluirá su gira en Denver (Colorado), donde ofrecerá un discurso sobre su plan de empleos, en unos momentos en que la anémica recuperación económica se perfila como el tema dominante en los comicios de 2012.

La gira nacional se produce además cuando las encuestas demuestran a una base electoral desencantada con Obama, en particular los negros e hispanos golpeados por una alta tasa de desempleo, y una oposición envalentonada por el movimiento conservador "Tea Party".

Anoche, durante un discurso ante el Caucus Negro del Congreso de EE.UU. (CBC, en inglés), Obama pidió la "ayuda" de los votantes negros en su lucha por la recuperación económica del país.

"Quítense las pantuflas. Pónganse los zapatos para marchar", dijo Obama, sofocado por aplausos en el Centro de Convenciones de la capital estadounidense.

Obama les pidió, usando tres sinónimos distintos, que dejen de "quejarse" y lo ayuden a presionar al Congreso por la aprobación de su plan de empleos, entre otras medidas.

El principal asesor político de la Casa Blanca, David Plouffe, acudió hoy a los principales programas de la televisión estadounidense para "vender" el plan de empleos de Obama.

En declaraciones a la cadena CNN, Plouffe acusó a los republicanos de defender los intereses de los más ricos y las corporaciones, en detrimento de la clase media.

Plouffe reconoció que la recuperación económica "tomará algún tiempo", al tiempo que dejó en claro que Obama "confía en su equipo, en la dirección que hemos delineado", por lo que no espera cambios en el equipo en la Casa Blanca.