La nadadora estadounidense Diana Nyad dijo que no previó la severidad del peligro de las picaduras de aguamalas y medusas que representaba para su frustrado intento de nadar desde La Habana hasta Florida.

Nyad tuvo que suspender su travesía el domingo por la mañana luego de 40 horas en el agua y sufrir dos picaduras graves de aguamala.

En Cayo Hueso el lunes, Nyad dijo que se había sentido preparada para completar una trayectoria que no pudo conseguir dos veces antes, pero que por ahora, agregó, no planeaba volver a intentarlo.

La atleta de 62 años dice que su equipo se había preparado para encuentros con aguamalas en el Estrecho de la Florida, pero afirma que ella desestimó la gravedad de la amenaza de las aguamalas, similares a las medusas, pero en realidad un organismo colonial formado por numerosos individuos diminutos. Nyad se quitó la blusa para mostrar las marcas dejadas por las picaduras.