Libia reanudó su extracción petrolera con la activación de 15 pozos que producen en conjunto 31.900 barriles diarios de crudo, tras quedar interrumpida por la guerra civil que comenzó a principios de año, dijo el lunes la gigante italiana de hidrocarburos Eni.

El futuro económico de Libia podría depender del desempeño de su industria de petróleo y gas, que es muy rentable y que quedó paralizada este año luego de comenzar la revuelta contra el gobernante libio Moamar Gadafi.

Libia, de apenas seis millones de habitantes, tiene las reservas probadas de crudo convencionales más grandes de Africa. En 2010 captó 40.000 millones de dólares por exportaciones de petróleo y gas.

Sin embargo, los expertos calculan que el país tardará un año o más para que recupere su nivel de extracción de 1.600.000 barriles diarios que tenía antes del conflicto.

Las operaciones de extracción se reactivaron en 15 pozos en el yacimiento de Abu-Attifel, a unos 300 kilómetros (185 millas) al sur de la ciudad oriental de Bengasi, y están a cargo de la firma Mellitah Oil & Gas, una sociedad entre Eni y la estatal National Oil Corp. (Corporación Petrolera Nacional).

Eni dijo en un comunicado que "en los próximos días" se reactivarán otros pozos a fin de surtir los "volúmenes requeridos que llenen el oleoducto" que se extiende entre el yacimiento de Abu-Attifel y el puerto de Zuetina, en el Mediterráneo.

Eni se constituyó en la primera empresa petrolera que anuncia la reanudación de la extracción, la cual se había paralizado a causa de la guerra civil.

Sin facilitar más detalles, el primer ministro interino de Libia, Mahmud Jibril, había anunciado el 11 de septiembre que la extracción se había reanudado en un yacimiento petrolero en el este del país, pero no lo identificó.

El yacimiento petrolero de Abu-Attifel fue el primero de "magnitud gigantesca" que descubrió Eni en la década de 1960.

Además de Eni, las empresas Repsol YPF, de España, y Total SA, de Francia, han emprendido los trabajos para restablecer la producción energética.

Las autoridades del gobierno de transición de Libia han dicho que respetarán los contratos anteriores y no se precipitarán para la concertación de nuevos convenios con firmas petroleras.