Los ministros europeos de Comercio celebran hoy un Consejo en Bruselas en el que analizan las negociaciones comerciales con Rusia e India, en las que destaca la preocupación de la UE por sus exportaciones de vehículos.

A su llegada a la reunión, el secretario de Estado alemán para Asuntos Económicos y Tecnológicos, Jochen Homann, afirmó que los titulares de Comercio "haremos un balance y veremos en qué ámbito hay obstáculos. Es verdad que en el sector automovilístico hay obstáculos", tanto en las negociaciones con Rusia como con India, apuntó.

Los ministros repasan hoy las negociaciones de los Veintisiete con Rusia, que pretende lograr en la próxima conferencia ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC), que se celebrará del 15 al 17 de diciembre en Ginebra, el apoyo político necesario para su adhesión al organismo.

En ese contexto, Alemania defiende una industria "clave" como la automovilística y rechaza sobre todo las exigencias de Rusia para que haya inversiones en la producción automovilística antes de levantar las restricciones para la importación de coches.

En las negociaciones con Rusia, que se producen a varios niveles -trilateral con la UE y EEUU, bilateral con la UE y EEUU por separado y multilateral en Ginebra- todavía hay otros aspectos que resolver, tanto en materia comercial y política, como la posición de Georgia con respecto al comercio entre Rusia y las regiones separatistas de Abjasia y Osetia del Sur, entre otros.

Por lo que respecta a las negociaciones para un tratado de libre comercio con India, también en este caso uno de los principales escollos lo constituye los aranceles a los automóviles.

Según Homann, la UE está dispuesta a rebajar lo máximo posible los aranceles, pero advierte que la oferta que ha planteado India no es suficiente.

"Sabemos que no podemos exigir lo mismo a India que a otros países industrializados, de manera que se puede proceder de forma asimétrica, pero lo que (el país) ha ofrecido hasta ahora no es suficiente", señaló.

Por su parte, el ministro finlandés de Asuntos Económicos y Comercio Exterior, Alexander Stubb, hizo referencia a su llegada a la estancada Ronda de Doha para la liberalización del comercio mundial, otro de los puntos clave que el Consejo analiza hoy.

Indicó que la crisis financiera mundial también está afectando al comercio internacional, y defendió especialmente en ese contexto un marco multilateral comercial.

"Si no lo logramos, deberíamos empezar a pensar seriamente en una coalición de los países que desean liberalizar su comercio a nivel global", dijo, dados los escasos avances registrados desde que se inició la ronda en 2001.

En su opinión, otra posible salida sería la negociación de acuerdos bilaterales con países o regiones, como los que intenta impulsar la UE con, por ejemplo, Centroamérica.

Sobre el acceso de Rusia a la OMC, se mostró confiado en que lo logre a finales de año y se convierta en el país número 154 de la organización.

"Hay pocas cuestiones abiertas y pensamos que la UE y Rusia se beneficiarían del acuerdo", comentó.