Mientras la posibilidad de un desastroso incumplimiento del pago de su deuda se cierne sobre Grecia, el gobierno se enfrentaba el lunes ante más huelgas y protestas contra las drásticas medidas de austeridad necesarias para aplacar a los acreedores del préstamo de rescate al país.

El público de Atenas era objeto de más dificultades en el transporte con los trabajadores del servicio subterráneo, funiculares y ferrocarriles en huelga de 24 horas, mientras que los autobuses y los tranvías iban a paralizar sus actividades por varias horas al mediodía. Los pasajeros de aerolíneas también experimentaban demoras porque los controladores aéreos aplicaban normas estrictas laborales en el trabajo, negándose a trabajar tiempo extra. Es probable que haya una huelga de 48 horas de todos los trabajadores aéreos esta semana.

La policía griega realizó su propia protesta. La fuerza de Guardias Especiales colgó un gigantesco cartel en la parte superior de una colina, que decía "Día de pago, día de luto".

Enfrentándose a una creciente indignación de los acreedores internacionales del país, el gobierno recientemente anunció una serie de nuevas medidas de austeridad en un esfuerzo por asegurar el próximo pago de los préstamos de 10.700 millones de dólares de rescate, que está pendiente desde el año pasado. Sin fondos suficientes, Grecia solo tiene para costear sus cuentas hasta mediados de octubre, cuando podría caer en el incumplimiento de sus pagos.