El secretario general de la OCDE, el mexicano Ángel Gurría, pidió hoy que se saque adelante la reforma laboral en México, que se encuentra atascada en el Congreso, porque hay tiempo para hacerlo antes de que entre en funciones la nueva administración a finales de 2012.

"Todavía hay más de un año" antes de que entre en funciones el nuevo Gobierno que salga de las elecciones de julio del año próximo, destacó Gurría en una declaración a la prensa antes del inicio de la reunión de ministros de Empleo del G20 hoy y mañana en París.

Insistió en que "hay que seguir adelante con el proceso de reformas" legislativas para evitar "las rigideces que no nos permiten competir por las cuotas de mercado", en un momento en que eso es particularmente importante por la crisis.

Gurría no quiso entrar a la cuestión del contenido que debería tener esa reforma, y se limitó a recordar que hay un proyecto completo en el Congreso, que se encuentra actualmente detenido.

"Es posible y necesario que se retomen esos debates", subrayó antes de comentar que dado el avance que se ha conseguido hasta ahora y el consenso sobre ese punto "vale la pena seguir".

El secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que estaba acompañado cuando hizo su declaración por el secretario de Empleo mexicano, Javier Lozano Alarcón, comentó que "sin recuperación de los empleos, no podemos decir que hemos salido de la crisis".

En preámbulo al encuentro del G20, también destacó dos temas que considera "graves", como son el paro de larga duración y el desempleo juvenil, que es entre dos y tres veces el del conjunto de la población en los países miembros.

La OCDE y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) van a aprovechar esta cita para lanzar un mensaje al G20 sobre la necesidad de poner los problemas de empleo en el centro de su acción política.