En la edad de los tuits instantáneos y los mensajes impulsivos por Facebook, algunas empresas estadounidenses siguen tratando de determinar cómo pueden limitar lo que manifiestan sus empleados en internet sin meterse en dificultades con la ley estadounidense.

La confusión acerca de lo que los trabajadores pueden o no pueden expresar por las redes en línea ha producido un aumento de más de cien quejas ante la Junta Nacional de Relaciones Laborales — la mayoría dentro del último año — y ha creado incertidumbre en las empresas acerca del límite de sus políticas sobre los medios sociales.

"Los empleados se esfuerzan por imaginar cuáles son las políticas correctas y qué deberían hacer cuando se planteen esos casos", dijo Michael Eastman, director de políticas sobre derecho laboral en la Cámara de Comercio de Estados Unidos.

En un caso, un vendedor de autos en el área de Chicago fue despedido después de quejarse en Facebook de que su concesionaria de BMW había servido perros calientes sobrecocinados, panecillos rancios y otros alimentos baratos en vez de bocadillos más acordes con la presentación de un elegante modelo nuevo.

La oficina policial de la Junta falló que los comentarios estaban protegidos bajo la ley, debido a que el vendedor manifestaba preocupación por las condiciones de su empleo, frustraciones que había comentado en persona con otros empleados.

Sin embargo, los abogados de la Junta llegaron a la conclusión opuesta en el caso de un empleado de Wal-Mart que se quejó en Facebook de la "tiranía" de la gerencia y usó un término en español muy gráfico para referirse a una gerenta asistente. El trabajador fue suspendido por un día y descalificado de buscar promoción durante un año.

La Junta dijo que sus comentarios fueron una "queja individual" en vez de un esfuerzo por discutir las condiciones de trabajo con los compañeros y se negó a tomar medidas contra la empresa.

Esos son dos de los 14 casos de medios sociales investigados por el asesor general interino Lafe Solomon ventilados en un largo informe el mes pasado.

Solomon dijo que la ley federal permite a los empleados hablar con los compañeros sobre sus empleos y condiciones laborales sin represalias, ya sea que lo hagan en conversaciones en el lugar de trabajo, en Facebook o Twitter.