El delantero colombiano Wílder Medina fue inhabilitado durante un año por reincidir en el quebrantamiento de las normas antidopaje, anunció el lunes la liga profesional Dimayor.

Medina acababa de cumplir una suspensión de tres meses por consumo de marihuana en tres ocasiones a lo largo de esta temporada. El jugador del Deportes Tolima arrastra otros dos casos en su carrera.

La medida fue adoptada por la comisión disciplinaria de la liga el jueves, pero recién trascendió el lunes mediante un comunicado.

Aparte de la suspensión de un año, Medina también fue sancionado con una multa equivalente a 2.796 dólares.

"El periodo de suspensión se contabilizará a partir del día lunes 26 de septiembre una vez notificada la presente decisión al jugador y club", indicó el comunicado.

Medina se enteró en el estadio donde su club adelantaba el lunes una práctica en la ciudad de Ibagué.

"No entiendo. Hay gente que no lo quiere ver a uno bien", dijo Medina a la radio Antena Dos. "Estoy tranquilo y confío en mi rey (Dios) y me pondré a trabajar para sacar a mi familia adelante. Yo sé hacer de todo. Me pondré a hacer arepas o empanadas, que es lo que más se vende".

El presidente del Tolima, Gabriel Camargo, reaccionó indignado y sostuvo que Medina supuestamente fue sancionado nuevamente por presuntas presiones del jerarca máximo de la Federación Colombiana de fútbol, Luis Bedoya.

"Se ha cometido una gran injusticia, se juzgó dos veces a Wílder como consecuencia de una presión indebida de parte del presidente de la Federación, quien envió una carta pidiendo una mayor sanción y la comisión no tuvo otra alternativa. Apelaremos", manifestó Camargo a los periodistas.

En su reaparición, el delantero de 30 años acumuló cinco tantos en cuatro encuentros.

Admitió tras la primera sanción que era consumidor de marihuana, mientras que su abogado Andrés Charria pidió ayuda.

Medina se somete a un programa de rehabilitación por adicción, participa en campañas contra el consumo de drogas y agradeció el domingo que se le hubiese permitido volver a jugar.

No ocultó su deseo de poder integrar la selección nacional en las eliminatrias mundialistas.

Charria ha insistido que las trazas de marihuana pueden permanecer en el organismo mucho tiempo.

También habría dado positivo durante una participación en la Copa Sudamericana de 2010, según versiones de prensa no confirmadas por la Conmebol.