Autoridades de un departamento colombiano se declararon el lunes impotentes ante los brotes de violencia que aquejan la región y que provocaron la víspera la muerte de cinco hombres en una balacera, que elevó a 409 los homicidios ocurridos este año.

El año pasado, de enero a septiembre, hubo al menos 446 muertes por violencia, de acuerdo con datos en la página de internet de la gobernación de Córdoba, una rica región ganadera.

Marta Sáenz, gobernadora del departamento de Córdoba, al noroeste del país, se declaró hastiada por los homicidios en su región, donde en lo que va este año se han registrado al menos 409 muertes.

"No veo la hora en que sea 31 de diciembre (para dejar el cargo), no por irresponsabilidad, sino por la impotencia de que uno no puede hacer nada", dijo la gobernadora a la emisora Caracol.

"Los muertos de Córdoba parece que no le interesan a nadie", agregó la funcionaria, que junto con el resto de gobernadores y alcaldes del país entregarán sus cargos a fines de año a quienes sean elegidos en los comicios regionales del 30 de octubre próximo.

Sáenz atribuyó los hechos de violencia a la actividad de distintos grupos armados ilegales.

El domingo cerca de las 19:00 horas, hombres armados dispararon contra los ocupantes de una mesa en un local comercial a las orillas de la playa donde se encontraban unas 60 personas en la localidad de San Antero, en Córdoba y a unos 580 kilómetros al noroeste de Bogotá.

En la balacera al menos siete personas resultaron heridas y fueron trasladadas a distintos hospitales, donde murieron cinco de los hombres lesionados, explicó en diálogo telefónico el coronel Héctor Páez, comandante de la Policía en Córdoba.

Al menos uno de los muertos tenía vínculos con grupos ilegales, dijo el oficial, pero declinó ofrecer otros detalles alegando que el caso estaba en investigación junto con la Fiscalía.

Por su parte, las autoridades en la localidad de Tumaco, en el departamento de Nariño, al suroeste colombiano, confirmaron que entre la medianoche del domingo y la madrugada del lunes fue secuestrado por desconocidos Jenner Avila, secretario privado del alcalde de esa localidad, también aquejada por actos violentos en el año.

Avila, de unos 34 años y soltero, fue retenido frente a su casa y quien reportó el caso fue su madre, explicó en diálogo telefónico Amanda Castillo, secretaria de gobierno de la Alcaldía de Tumaco, a unos 620 kilómetros al suroeste de Bogotá. Hasta ahora desconocen las causas de la retención del funcionario, miembro del oficialista Partido Social de Unidad Nacional (Partido de la U).

El coronel Angel Hugo Rojas, subcomandante de la Policía en Nariño, descartó versiones de una matanza de siete personas en Tumaco el fin de semana. Explicó vía telefónica que sí hubo siete muertos, pero en distintos municipios y no en una sola localidad. Las víctimas, dijo, fueron por causas que van desde accidentes hasta riñas.

El departamento de Córdoba ha sido descrita como una de las cunas de grupos paramilitares y a lo largo de las últimas décadas ha estado bajo la influencia de esas bandas, de las guerrillas y de los narcos, que utilizan sus costas sobre el Caribe colombiano para sacar cocaína rumbo al mercado de Estados Unidos.