La compañía aeronáutica de EE.UU. Boeing entrega hoy a las líneas japonesas ANA el primer Dreamliner 787, un avión lleno de novedades que llega con tres años de retraso, en una ceremonia en su planta de Everett (Washington).

El avión, que volará mañana a Japón, tiene un costo de 185 millones de dólares y busca competir con el Airbus A350 europeo en el transporte de un gran número de pasajeros sobre distancias largas.

Según Boeing, el 787 es "un avión comercial absolutamente nuevo que ofrece nuevos estándares de eficiencia a las aerolíneas y de comodidad a los pasajeros... el primer avión de tamaño medio capaz de volar rutas de largo alcance, sin escalas".

La compañía aeronáutica ha recibido pedidos de 821 de estos aparatos, fabricado a partir de materiales compuestos como el plástico combinado con titanio y aluminio.

"Los materiales compuestos, más sistemas eléctricos, la avanzada aerodinámica y los motores más modernos convierten el 787 en el avión más eficiente y con los costes operativos más bajos", según sus fabricantes.

Asimismo, "los pasajeros disfrutarán de un aire más limpio dentro del avión, más humedad y una menor altitud de cabina, lo cual les permitirá llegar más frescos a sus destinos".

Según el diario Seattle Post-Intelligencer, Boeing ha efectuado más de 1.775 vuelos con su primer Dreamliner, que ha acumulado 5.038 horas de vuelo.

El 20 por ciento de reducción en los costos de combustible que Boeing atribuye a su Dreamliner se debe a los materiales más livianos usados en la construcción del avión.