Un abogado mexicano, Julio Villavicencio Meléndez, que estudió en Colombia una maestría, fue quien "espió" en su país a la exsenadora colombiana Piedad Córdoba, mediadora ante las FARC para liberar rehenes, informa hoy el diario El Tiempo.

Villavicencio "vino a estudiar a Colombia y luego se convirtió en 'agente' estrella del DAS" (Departamento Administrativo de Seguridad, inteligencia estatal).

Ese organismo de inteligencia, adscrito a la Presidencia de la República, está fuertemente cuestionado en el país por las escuchas ilegales a políticos opositores, magistrados, defensores de derechos humanos y periodistas en buena parte del Gobierno de Álvaro Uribe (2002-2010) .

Según el mismo diario, "quince minutos duró la misión de espionaje que montó el DAS para conseguir la factura de los gastos de hospedaje" de Córdoba en México.

Esa acción, precisa El Tiempo, "consistió en un par de llamadas internacionales que les hizo a varios amigos Julio Villavicencio" quien entonces hacía una maestría en la Escuela Superior de Guerra en Bogotá.

La versión añade que el letrado dijo a sus amigos "que fueran al Hotel Sevilla Palace, en el Distrito Federal, pidieran la factura y se la hicieran llegar a su correo".

Esa copia de papel "fue exhibida meses después en el Congreso por la exsenadora Nancy Patricia Gutiérrez en un debate que le hizo a su colega Córdoba".

Esta semana Gutiérrez, del partido oficialista de la Unidad Nacional ("de la U") y presidenta del Congreso entre 2007 y 2008, fue llamada a juicio por la Corte Suprema de Justicia (CSJ) por impulsar un debate en el Senado contra Córdoba por presunto tráfico de influencias.

Gutiérrez quería demostrar en el Congreso los nexos de Córdoba, del Partido Liberal (PLC), con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

La versión de El Tiempo añade que la consecución de las facturas de hotel fue "la primera misión de este abogado, de 28 años, tras llegar a Colombia en junio del 2007 para especializarse en temas de Seguridad y de Defensa Nacional, y que terminó como espía del DAS".

El mismo matutino agrega que "Fabio Duarte Traslaviña, coordinador de operaciones del organismo de inteligencia fue quien lo reclutó cuatro meses después de llegar al país".

Así lo admitió Villavicencio a los abogados de Córdoba, que lo entrevistaron en México.

Y en adelante, siempre según El Tiempo, "combinó sus actividades académicas en Bogotá con misiones de espionaje en México, Ecuador, Argentina y Uruguay".

También siguió, por encargo de la misma agencia de inteligencia, al actual candidato a la alcaldía de Bogotá Gustavo Petro y al director del semanario Voz de izquierda, Carlos Lozano. A cambio, asegura el diario "recibió más de 120 millones de pesos" (unos 63.000 dólares).

Igualmente "tuvo como objetivo en México a Lucía Morett, una de las sobrevivientes del bombardeo al campamento de 'Raúl Reyes'", alias de Luis Édgar Devia, portavoz internacional de las FARC, en Sucumbíos (Ecuador) en marzo de 2008.

"Según las instrucciones, debía identificar a posibles miembros de las FARC entre quienes apoyaban a Morett en México", y "Villavicencio llegó a tener una relación directa con la joven", asegura el matutino.

Su última misión fue en mayo de 2009 "y consistió en seguir al catedrático Miguel Ángel Beltrán, a quien las autoridades colombianas identificaron como 'Jaime Cienfuegos', del frente internacional de las FARC".

Beltrán "aparecía en los correos del computador de 'Reyes'" y la labor del mexicano "permitió su captura y deportación de México a Colombia", concluye El Tiempo.