El Gobierno francés trasladó a los grandes bancos galos a mediados de este mes un plan para reforzar sus fondos propios con una cantidad de dinero público de entre 10.000 y 15.000 millones de euros, una proposición que rechazó BNP Paribas, según publica hoy "Le Journal du Dimanche" (JDD).

La iniciativa gubernamental se discutió el pasado 11 de septiembre en la sede del Tesoro en una reunión "en el máximo secreto" entre su director y los responsables BNP Paribas, Société Générale, Crédit Agricole, Banque Populaire-Caisse d'Épargne (BPCE) y Crédit Mutuel, según el JDD.

"El esquema consistía en inyectar entre 10.000 y 15.000 millones de euros de dinero público para reforzar sus fondos propios. Se estudiaron diferentes esquemas de intervención, desde simples préstamos hasta la emisión de acciones de preferencia combinadas con warrants (opciones de compra)", agrega el diario, que cita a "varias fuentes bancarias y próximas al Elíseo".

El primero de los bancos en recibir la ayuda habría sido Societé Générale, muy castigado en Bolsa, pero su presidente, Frédéric Oudeá, quería que el resto de entidades de crédito aceptasen también la proposición "para evitar" que el banco quedara "estigmatizado".

"Su gran rival, BNP Paribas, rechazó ser solidario enterrando el proyecto. Su presidente, Baudouin Prot no quería pagar los platos rotos a causa de las dificultades de su competidor", agrega "Le Journal du Dimanche".

Desde el inicio del año, las dudas sobre la solvencia de Grecia, a cuya deuda están muy expuestos los bancos franceses, les ha llevado a desplomarse en la Bolsa.

BNP Paribas ha cedido un 46,83 por ciento desde el pasado 1 de enero, Crédit Agricole se ha dejado un 53,44 % y Societé Générale ha caído un 58,62 %, entidades que cotizan todos en el índice de referencia de la Bolsa de París, el CAC-40.