Las Damas de Blanco, movimiento que aboga por la libertad de los presos políticos y el respeto a los derechos humanos en Cuba, lamentaron hoy que el Gobierno de la isla no atienda las peticiones de la Iglesia católica por el cese de la represión a la disidencia.

Laura Pollán, líder de las Damas de Blanco, declaró a periodistas que la Iglesia "constantemente está pidiendo por el cese de la represión, de la violencia, pero ya en estos momentos al Gobierno no le interesa escucharla".

En su opinión, el Gobierno cubano consideró que tras el proceso de excarcelaciones en el que medió la Iglesia, "todos los presos de los 75 se iban a ir (de Cuba), iban a acabarse las Damas de Blanco y la oposición se iba a ver muy menguada", además de que la Unión Europea (UE) cambiaría su "posición común".

"Pero ninguno de estos tres objetivos se cumplió, doce hombres de los 75 se quedaron y continúan luchando, las Damas de Blanco continuamos incluso creciendo y la 'posición común' se mantiene", dijo Pollán, tras la caminata en la que participaron 56 mujeres del grupo tras asistir a misa en una iglesia de La Habana.

Entre julio de 2010 y abril de 2011, el Gobierno del presidente Raúl Castro excarceló progresivamente a 126 presos políticos, incluidos los 52 del "Grupo de los 75" que quedaban en prisión.

Las excarcelaciones tuvieron lugar tras un inédito proceso de diálogo entre el Gobierno y la Iglesia católica cubana, apoyado por el Ejecutivo español.

Laura Pollán denunció además los actos de hostigamiento y maltrato contra el colectivo ocurridos el sábado para impedir que fueran a la iglesia por la fiesta de la virgen "La Merced", patrona de los presos.

Berta Soler, también portavoz de las Damas, manifestó que no obstante, "logramos lo que queríamos, que en definitiva era llegar a la iglesia de La Merced y dar las gracias por la excarcelación de nuestros seres queridos que ya están en las calles o fuera de Cuba".

"Además fuimos a pedirle por la liberación de otros presos políticos que quedan en las cárceles", señaló Soler.