La izquierda francesa arrebató el domingo el Senado a la derecha en elecciones indirectas, consiguiendo la mayoría de escaños de la cámara alta del Parlamento por primera vez en más de 50 años, lo que representa un duro golpe para el gobierno conservador del presidente Nicolás Sarkozy.

A siete meses de que se realicen las elecciones presidenciales, el partido de Sarkozy minimizó lo que calificó como una victoria estrecha de hasta tres asientos, según varios funcionarios de partido del mandatario.

Patrick Ollier, ministro de Relaciones Parlamentarias, dijo que los resultados "no tienen significancia política nacional". No se han proporcionado los resultados finales oficiales de la votación para cubrir la mitad de los 348 escaños del Senado, pero el líder de los socialistas en la cámara alta anunció la victoria.

"Este es un día que hará historia", anunció en el vestíbulo dorado del palacio del siglo XVII Jean-Pierre Bel, presidente del grupo Socialista en el Senado.

El presidente del Senado tiene un papel muy importante estipulado en la Constitución francesa: ser el líder interino en caso de incapacidad del presidente.

La cámara alta del Parlamento, un suntuoso palacio al pie de los Jardines de Luxemburgo, es en ocasiones ridiculizada como una institución sin autoridad significativa que se especializa en aprobar decisiones de otros. Sin embargo, es un eje de poder que puede dar curso a iniciativas de ley y, sobre todo, disminuir la velocidad de su aprobación.

La derecha ha controlado el Senado desde el inicio de la Quinta República en 1958.

"Por primera vez, el cambio está en movimiento ... Esta es una afrenta real a la derecha", dijo Bel, quien calculó que la izquierda ganó entre 24 y 26 escaños nuevos. Necesitaba 23 para obtener la mayoría. No se esperan de inmediato los resultados finales.