Litros de cerveza checa, ositos de dulce de color dorado y una sala de meditación son algunas de las peticiones que han realizado los artistas que participan en la actual edición del Rock in Rio.

La de ayer fue una jornada especialmente "estresante" y "atípica" en el backstage del mayor festival musical del mundo. Participaban tres estrellas internacionales (Katy Perry, Elton John y Rihanna) y eso se reflejó en unos camerinos a rebosar de amigos y asistentes, 500 personas en total, entre ellas, el chef de la caribeña.

La cantante de Barbados sigue una dieta saludable a base de sopa de noodles, pollo con ensalada y pasta, algo que comienza a convertirse en una tendencia mayoritaria entre los artistas, algunos de ellos veganos, aunque siempre quedarán leyendas a la antigua usanza como los componentes de Motorhëad, que han solicitado "mucho alcohol".

Ingrid Berger, responsable de camerinos, citó hoy en un encuentro con los medios algunas peticiones extrañas como la cerveza exigida por Axl Rose, líder de Guns N' Roses, que ha pedido una marca checa o en su defecto australiana, pese a que el festival se celebra en Río de Janeiro.

A ellas se añaden la sala de meditación para los componentes de Red Hot Chili Peppers o los ositos de dulce dorados que solicitaron ayer tanto Katy Perry como Rihanna.

En su larga experiencia desde el Rock in Rio de 1991, Berger ha podido ver de todo y, aunque asegura que son más los artistas "normales" que los "extraños", aún recuerda el cocodrilo que ejercía de mascota de Steven Tyler, cantante de Aerosmith, o la petición de Prince de cerrar un restaurante para que pudiera comer completamente solo.

En el lado opuesto, ha nombrado a Sting, al líder de Coldplay, Chris Martin, y al guitarrista Carlos Santana como ejemplos de educación.

"Unos creen que pueden pedirlo todo", explicó Berger, quien cree que, en otro casos, las rarezas son sólo manifestaciones de sus "estresantes vidas".