El Consejo de Seguridad de la ONU expresó su preocupación por el aumento de las tensiones y la violencia en Yemen tras el regreso al país del presidente Alí Abdalá Saleh, al tiempo que le pidió a él y a los manifestantes que cumplan la ley internacional y protejan a los civiles, informó hoy la ONU.

El presidente de turno del Consejo, el embajador libanés Nawaf Salam, emitió una declaración en la que los quince países que lo integran "urgen a ambas partes a que, tras el regreso del presidente Saleh a Yemen, rechacen la violencia, incluyendo contra civiles pacíficos y desarmados, y ejerzan la máxima contención".

Tras su regreso al país el pasado viernes, el mandatario yemení ordenó la retirada de las fuerzas gubernamentales de Saná, donde duros combates entre sus seguidores y opositores han dejado más de un centenar de muertos en los últimos días.

El Consejo también pide a las partes que "avancen con rapidez hacia un proceso de transición política incluyente, ordenado y dirigido por los yemeníes y que cumpla las aspiraciones y necesidades de ese pueblo por el cambio".

Igualmente, les insistieron en que tienen que cumplir "las obligaciones aplicables bajo la ley internacional".

Los quince miembros del Consejo dijeron estar "gravemente preocupados por el continuo y serio deterioro de la situación económica y humanitaria en Yemen".

Agregaron que realizan una "vigilancia activa de la situación de seguridad, política y humanitaria".

Otro elemento que inquieta al máximo órgano de decisiones de Naciones Unidas es el empeoramiento de la situación de seguridad en ese país árabe, "incluyendo la amenaza de Al Qaeda en algunas partes de Yemen".

El Consejo, además, urgió a Saleh y a sus opositores a que aseguren el acceso de la asistencia humanitaria, ya que los continuos enfrentamientos están incrementando la interrupción de los servicios de distribución básica, e instó a todas las partes a que no conviertan en blanco de sus ataques las infraestructuras vitales del país.

Los quince subrayaron los continuados esfuerzos del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) para lograr el fin de esta crisis, y pidieron al enviado especial del organismo en esa nación, Jamal Benomar, que les informe sobre la situación del país a su retorno de Saná.